En una extensa entrevista con la revista Semana, el hijo del presidente Gustavo Petro, Nicolás, habló ampliamente del proceso que sigue en su contra la justicia por los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
Al mismo tiempo, abrió otro capítulo que describió como “muy doloroso”: la ruptura de la relación con su padre, a quien cuestiona por no criarlo, abandonarlo y utilizarlo.
Todo comenzó luego que la Fiscalía iniciara la investigación y el pasado 29 de julio, tanto Nicolás como Day Vásquez, fueran capturados y puestos a disposición de la justicia en Bogotá, donde se legalizó el proceso de captura.
“Me duele porque, independientemente de todos los errores que cometí, porque yo reconozco que cometí errores, un padre siempre debe estar ahí”, aseguró Nicolás Petro Burgos, a quien anoche 4 de agosto un juez le otorgó la libertad condicional después de permanecer una semana detenido tras la captura de la Fiscalía.
Para Nicolás esa frase le dolió mucho porque “si hay una persona que se sacrificó por mi papá y que vivió realmente momentos difíciles de la vida de él, como dicen en la costa, quien vivió las verdes, fue mi mamá. Él ha sido una persona bastante desagradecida con mi mamá”.
Al recordar la entrevista en la que el presidente aseguró que él no había criado a Nicolás, cuando estalló el escándalo, el ahora imputado Petro Burgos aseguró que “ahí me di cuenta de que fui solamente una ficha de su ajedrez”. “Si él no me crio no fue por culpa mía. Fue porque él abandonó a mi mamá siendo yo un bebé recién nacido. Esa es la realidad. O sea, no es culpa mía que él no me haya criado”, continuó.
“El año pasado, sin pensarlo, me hubiese inmolado por él, sin pensarlo dos veces. Si hay alguien que realmente sudó la camiseta en la campaña presidencial, y en las anteriores, fui yo, que organicé muchas manifestaciones en el Atlántico y la región Caribe”, puntualizó Petro Burgos.









