El mes de abril cerró con cifras alarmantes en el departamento del Atlántico. La violencia, marcada por un preocupante incremento en los homicidios, dejó un saldo trágico de 94 muertes violentas en total, confirmando una tendencia al alza que pone en jaque la seguridad ciudadana.
El fenómeno, que en un 98% responde a la modalidad de sicariato, tiene un denominador común: la intensificación de las disputas entre organizaciones criminales que buscan a sangre y fuego el control del microtráfico y las rentas ilegales en la región.
Barranquilla y su Área Metropolitana: El epicentro de la crisis
En Barranquilla y los municipios aledaños (Soledad, Malambo, Puerto Colombia y Galapa), se registraron 77 casos, lo que representa un incremento de 21 muertes comparado con el mismo periodo de 2025, cuando se presentaron 56 crímenes.
Comparativo de Homicidios (Abril 2025 vs. Abril 2026)
| Municipio | Abril 2025 | Abril 2026 |
| Barranquilla | 30 | 50 |
| Soledad | 14 | 9 |
| Malambo | 9 | 12 |
| Galapa | 2 | 5 |
| Puerto Colombia | 1 | 1 |
| TOTAL | 56 | 77 |
Fuente: Datos consolidados del periodo analizado.
La escalada en el resto del Atlántico
La violencia no se limitó a la zona metropolitana. En los 18 municipios restantes del departamento, la situación también se agravó. Durante abril de 2026 se perpetraron 17 asesinatos, es decir, 11 muertes más que en abril de 2025, cuando se reportaron 6 casos.
Los municipios con mayor incidencia fueron:
Sabanalarga: 6 casos.
Sabanagrande: 5 casos.
Baranoa: 2 casos.
Polonuevo: 2 casos.
Santo Tomás: 1 caso.
Ponedera: 1 caso.
Dobles homicidios: La nueva marca del terror
Un factor que ha generado mayor impacto en la opinión pública es la frecuencia de los dobles homicidios. Durante abril, se reportaron 9 episodios de este tipo, marcando una racha de violencia sin precedentes en sectores específicos.
Los hechos tuvieron lugar en:
Barranquilla: Barrios La Alboraya, Evaristo Sourdís, Las Estrellas, El Ferry, Ciudadela de Paz y El Bosque.
Galapa: 1 evento.
Sabanalarga: 2 eventos.
Estas cifras obligan a un análisis profundo sobre las estrategias de seguridad implementadas, ya que, pese a los esfuerzos, la criminalidad parece estar un paso adelante, cobrando vidas y sembrando el miedo en los barrios y municipios del Atlántico.







