El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que fomentar la maternidad y la paternidad debe convertirse en una tendencia social para hacer frente a la crisis demográfica que atraviesa el país, marcada por una caída sostenida en los índices de natalidad.
Durante su tradicional rueda de prensa de fin de año, en la que respondió preguntas de periodistas y ciudadanos, el mandatario señaló que es necesario cambiar la percepción social sobre la familia y los hijos.
“Es necesario que esto se ponga de moda, para que la gente comprenda la alegría de la maternidad y de la paternidad”, expresó.
Putin reconoció que la disminución de nacimientos no es un problema exclusivo de Rusia y aseguró que afecta a la mayoría de las grandes economías del mundo, citando como ejemplo a países como Japón y Corea del Sur.
“En casi todas partes ocurre lo mismo”, insistió.
El jefe del Kremlin destacó que el apoyo estatal a las familias con niños seguirá siendo una prioridad para su gobierno y anunció que se pondrán en marcha nuevas medidas de estímulo con el objetivo de revertir la tendencia negativa.
Aunque admitió que el panorama general sigue siendo complejo, Putin celebró que en 25 regiones del país ya se registran señales de mejora en los indicadores demográficos.
Cabe recordar que el pasado 8 de diciembre, el propio mandatario había reconocido públicamente que los niveles de natalidad continúan descendiendo en Rusia, lo que llevó al Gobierno a replantear su política social y familiar como una de las apuestas estratégicas para los próximos años.









