El robo de cables eléctricos se ha convertido en el delito más frecuente en los parques de Barranquilla, afectando el funcionamiento de estos espacios públicos y generando preocupación entre las autoridades y la comunidad.
De acuerdo con el Distrito, los vándalos están enfocando sus acciones principalmente en el hurto de cableado eléctrico, tanto subterráneo como aéreo, lo que deja sin iluminación amplias zonas recreativas. En menor medida, también se reporta el robo de luminarias, tableros de distribución, postes metálicos y brazos de soporte.
Esta situación no solo deteriora la infraestructura, sino que incrementa la inseguridad, especialmente en horas de la noche, cuando la falta de luz reduce la visibilidad y facilita la comisión de otros delitos.
Carlos Sarabia, gerente de K-Yena, explicó que gran parte de las fallas en el alumbrado público se originan por estos robos recurrentes.
“Cuando un parque se encuentra sin iluminación se debe, en muchos casos, al hurto de cableado. Esto genera espacios oscuros mientras se adelantan los procesos de reposición”, indicó.
Frente a esta problemática, las autoridades han implementado medidas como el refuerzo de tapas de registros, soldadura de estructuras, instalación de láminas de protección y el denominado ‘plan candado’, que consiste en sellar con concreto puntos críticos para evitar nuevos robos. También avanzan en la instalación de alarmas antirrobo.
Estas acciones se desarrollan en articulación con la Policía Nacional, mediante el modelo de vigilancia por cuadrantes, así como con otras dependencias del Distrito para intervenir integralmente los parques afectados.
Entre los espacios impactados en lo corrido de 2026 se encuentran el Parque Sagrado Corazón, el Parque Metropolitano, el Jardín Botánico, el Parque Cristo Rey, el Parque Ezequiel Rosado, el Parque Caridad del Cobre y el estadio Édgar Rentería, entre otros.
Finalmente, la Alcaldía hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad sospechosa a la línea 123 de la Policía o a los canales habilitados, destacando que la colaboración ciudadana es clave para frenar estos actos que afectan la seguridad y el bienestar de los barranquilleros.









