La relación entre el Banco de la República y el Gobierno Nacional atraviesa uno de sus momentos más tensos, luego de que el gerente general, Leonardo Villar, enviara una carta al ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, denunciando “maltratos” y cuestionamientos que, según el emisor, afectan su legitimidad.
En la misiva, de cuatro páginas, el Banco expresa su preocupación por declaraciones del ministro en las que señalaba a la Junta Directiva de tomar decisiones en favor del sector financiero. Villar rechazó esas afirmaciones, calificándolas como “infundadas y contrarias a la verdad”, y advirtió que este tipo de señalamientos deteriora el debate técnico.
El detonante del conflicto también incluye la ausencia del jefe de la cartera de Hacienda en recientes sesiones de la Junta, lo que ha sido interpretado como una ruptura en la coordinación institucional.
Se retiran de foro económico
Como señal del deterioro en la relación, el Banco anunció que no participará en el foro “La política monetaria en un contexto progresista”, donde estaba prevista su intervención. La entidad enfatizó que su autonomía es un principio constitucional clave y que debe ser respetado para garantizar la estabilidad económica del país.
El pronunciamiento advierte que los ataques públicos y la falta de diálogo pueden afectar la confianza de los mercados, la inversión extranjera y el manejo responsable de la política monetaria.
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Preocupación entre expertos
Diversos analistas y exministros han respaldado la postura del emisor, alertando sobre los riesgos de debilitar la independencia del banco central, un elemento considerado fundamental para el control de la inflación y la estabilidad financiera.
Finalmente, el Banco hizo un llamado al Gobierno para retomar un diálogo técnico, respetuoso y dentro de los canales institucionales, instando al ministro a asistir a las próximas reuniones de la Junta, como lo establece el marco legal vigente.




