Por: Yasher Bolívar Pérez
Oklahoma City Thunder confirmó su candidatura al título al aplastar 131-122 a los Phoenix Suns y completar una barrida 4-0 en la primera ronda de los playoffs. El vigente campeón de la NBA no dejó espacio para la reacción de los Suns y selló su tercer pase consecutivo a semifinales de conferencia con una exhibición colectiva encabezada por su máxima figura, Shai Gilgeous-Alexander.
El Jugador Más Valioso de la liga volvió a marcar diferencias con 31 puntos y ocho asistencias, liderando a un equipo que combinó eficacia ofensiva con intensidad defensiva durante toda la serie. Chet Holmgren aportó un doble-doble de 24 puntos y 12 rebotes, mientras Isaiah Hartenstein y Ajay Mitchell ampliaron la superioridad de un Thunder que hoy luce como el conjunto más equilibrado de la postemporada.
Con Phoenix eliminado sin poder extender la confrontación, Oklahoma City ahora espera al ganador entre Los Ángeles Lakers y Houston Rockets, serie dominada 3-1 por los angelinos. La barrida no solo confirma el poder del campeón: envía un mensaje inequívoco al resto de contendientes. El Thunder no está administrando su corona, está defendiendo su trono con contundencia.









