Por: Yasher Bolívar Pérez
Jannik Sinner, número uno del mundo, lanzó una crítica directa a la programación del tenis profesional tras avanzar a cuartos de final en el Masters 1000 de Madrid. El italiano aseguró que disputar partidos a altas horas de la noche genera un desgaste innecesario y altera por completo los procesos físicos y mentales de recuperación de los jugadores, especialmente cuando los encuentros terminan pasada la medianoche.
Sinner puso como ejemplo el caso del español Rafa Jódar, quien concluyó su compromiso del domingo a las 12:58 de la madrugada y apenas tuvo margen real de descanso antes de volver a competir. “Tienes prensa, recuperación, cena y no te acuestas hasta las cuatro o cinco de la mañana. Para nuestro cuerpo y nuestra mente no es fácil”, advirtió el líder del ranking, cuestionando además que la sesión nocturna del torneo comience a las 8:00 p. m., una decisión que suele empujar los duelos más atractivos hacia horarios extremos.
Aunque evitó confrontar de manera frontal a la ATP y a la organización madrileña, el mensaje fue contundente: el tenis sigue exprimiendo su espectáculo a costa del rendimiento del deportista. No es una queja aislada. Figuras como Andy Murray y Alexander Zverev ya habían denunciado antes el mismo problema. La discusión vuelve a abrirse: ¿hasta dónde puede estirarse el negocio sin quebrar la lógica competitiva?









