Por: Yasher Bolívar Pérez
Cleveland tuvo que sufrir más de lo previsto, pero terminó imponiendo su jerarquía cuando la serie exigía sangre fría. Los Cavaliers derrotaron 114-102 a los Toronto Raptors en el séptimo y definitivo juego de la primera ronda de los playoffs y avanzaron a las semifinales de la Conferencia Este, donde ahora los espera Detroit Pistons. Fue una clasificación trabajada, áspera y con remontada incluida, después de un arranque en el que el equipo canadiense llegó a tener diez puntos de ventaja y parecía dispuesto a prolongar la sorpresa.
La reacción de los Cavs se edificó desde la defensa y desde el dominio interior de Jarrett Allen, figura con 22 puntos, 19 rebotes y tres tapones. Donovan Mitchell aportó otros 22 y James Harden añadió oficio en los momentos de transición emocional del partido. Cleveland cerró la primera mitad ajustando líneas y abrió el tercer cuarto con un parcial demoledor que descompuso a Toronto. Lo que había sido tensión se transformó en control; lo que parecía una noche incómoda terminó siendo una exhibición de madurez competitiva.
Ahora el desafío cambia de dimensión porque al frente estarán unos Detroit Pistons revitalizados, que firmaron una de las remontadas más resonantes de la postemporada al levantar un 1-3 contra Orlando Magic. El Este tendrá una semifinal entre dos equipos que llegan desde caminos distintos: Cleveland, con la obligación del favorito que evitó el desastre; Detroit, con el impulso feroz del que ya rompió todos los pronósticos. Una serie de presión contra impulso, de experiencia contra hambre.









