El candidato presidencial solicitó la intervención urgente de la Procuraduría y la Fiscalía tras una serie de declaraciones del alto funcionario que han encendido la alarma en el proceso electoral colombiano.
La carrera hacia la Presidencia de la República ha escalado a un nivel crítico de confrontación tras las graves acusaciones presentadas por el candidato presidencial Abelardo De La Espriella en contra del ministro del Interior, Armando Benedetti. De La Espriella denunció públicamente que el alto funcionario habría proferido amenazas de muerte contra tres integrantes de su movimiento político, “Defensores de la Patria”.
El origen del conflicto
La disputa comenzó a raíz de denuncias formuladas por tres activistas del movimiento de De La Espriella: Santiago Giraldo, Vincent Ramos y Miguel Zárate. Estos ciudadanos habían cuestionado públicamente una presunta influencia del ministro Benedetti dentro de la campaña de la también candidata Paloma Valencia.
Armando Benedetti es el ministro del Interior; dentro de sus funciones está garantizar la seguridad de la campaña electoral.
En un acto de cobarde irresponsabilidad, el ministro de Petro, su mayor cómplice, amenaza de muerte a activistas de Defensores de la Patria.
Benedetti y…
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) May 4, 2026
En respuesta a estos señalamientos, el ministro del Interior publicó un video en sus redes sociales desestimando las afirmaciones, calificando a los activistas de “bodegueros” y “criminales”, y asegurando que estos trabajaban para estructuras al margen de la ley. Sin embargo, fueron las palabras finales del ministro las que detonaron la controversia:
“Van a ver lo que estoy diciendo desde ahora: todo el que se ha metido conmigo en campaña le va mal y apuesto a que no pasan a segunda vuelta… cuidado y esto se jode, cuidado y la muerte gana”.
Acciones legales y advertencias
Ante esta declaración, el candidato presidencial Abelardo De La Espriella no tardó en reaccionar. A través de su cuenta oficial en X, De La Espriella calificó la actuación del ministro como un “acto de cobarde irresponsabilidad” y exigió garantías para el ejercicio democrático.
“El ministro del Interior tiene la obligación constitucional de garantizar la seguridad en el proceso electoral. No puede ser que, en lugar de asegurar la transparencia, utilice su posición para amenazar de muerte a ciudadanos. Le pido a la Procuraduría y a la Fiscalía que tomen cartas en el asunto de manera inmediata”, sentenció el candidato.
De La Espriella fue más allá en su denuncia, comparando la situación con las prácticas autoritarias de regímenes vecinos y advirtiendo sobre un supuesto interés del Ejecutivo por manipular los resultados electorales. El candidato insistió en que las autoridades deben investigar si las palabras del ministro constituyen un riesgo real contra la integridad física de sus colaboradores.
Esto no es participación en política, me estoy defendiendo de unos criminales! Yo no he llegado a ninguna campaña. pic.twitter.com/RoSFp2HH44
— Armando Benedetti (@AABenedetti) May 4, 2026
Un clima electoral enrarecido
Este episodio profundiza la polarización que marca la campaña presidencial de 2026. La acusación coloca al ministro Benedetti en el centro del huracán político, cuestionado por su deber de neutralidad y seguridad frente a los actores políticos.
Por el momento, ni el Ministerio del Interior ni la Presidencia de la República han emitido un comunicado oficial aclarando el contexto de las declaraciones del ministro o respondiendo a la solicitud de investigación formal presentada por el equipo de campaña de De La Espriella.
La opinión pública y los entes de control mantienen la expectativa sobre una pronta respuesta institucional, dado que este incidente pone en tela de juicio las garantías de seguridad necesarias para el desarrollo de la contienda electoral.









