Entre los detenidos se encuentran alias “Mónica” y “Rosario”, señalados como cabecillas de la subestructura criminal que generaba rentas ilegales cercanas a los $400 millones mensuales.
En el marco del Plan Cazador “Cuarzo”, la Policía Nacional de Colombia, a través de su grupo GAULA e Inteligencia Policial, en coordinación con el GAULA Militar, el Ejército Nacional y la Fiscalía General de la Nación, logró una contundente afectación al Grupo Armado Organizado Clan del Golfo en el sur del departamento de Bolívar.
El operativo dejó como resultado la captura de cinco presuntos integrantes de esta estructura criminal mediante orden judicial por los delitos de extorsión y concierto para delinquir agravado. De manera simultánea, se materializaron dos capturas en flagrancia por los delitos de fabricación, tráfico o porte de armas de fuego y municiones, así como por la utilización ilegal de uniformes e insignias de uso privativo de las Fuerzas Militares.
Las acciones se desarrollaron de manera articulada en los municipios de Puerto Rico (Tiquisio), Barranco de Loba, Hatillo de Loba, San Martín de Loba, Mompox, Magangué y El Banco (Magdalena), zonas donde esta organización mantenía injerencia criminal.
Entre los capturados se encuentra alias “Mónica”, quien, según las autoridades, se desempeñaba como cabecilla seudopolítica, encargada de promover la ideología criminal del grupo armado en diferentes comunidades del sur de Bolívar.
Asimismo, fue capturado alias “Rosario”, identificado como segundo cabecilla de zona, responsable de ordenar, coordinar y ejecutar actividades delictivas, además de imponer rentas de inscripción y cuotas extorsivas mensuales a comerciantes y productores.
Otros tres capturados, conocidos con los alias de “Cielo”, “El Mono” y “El Pescador”, presuntamente ejercían como cobradores de extorsión en la depresión momposina y el sector de Las Lobas, afectando a gremios como palmicultores, ganaderos y comerciantes.
Durante los procedimientos, las autoridades incautaron 21 prendas de intendencia, un fusil AK-47 con 30 cartuchos calibre 7,62 milímetros y 46 cartuchos calibre 5,56 milímetros, material que era utilizado para fortalecer el accionar delictivo de esta subestructura.
De acuerdo con las investigaciones, la organización obtenía rentas criminales cercanas a los $400 millones de pesos mensuales producto de las extorsiones en la región.
“El desarrollo de estas operaciones permite debilitar de manera significativa las finanzas y el accionar criminal de estos grupos ilegales que afectan la tranquilidad de nuestros ciudadanos. Seguiremos trabajando de manera articulada para garantizar la seguridad en todo el departamento”, señaló el coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, comandante Departamento Policía Bolívar.
Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, a la espera de que un juez de la República defina su situación judicial.









