Por: Yasher Bolívar Pérez
Una de las imágenes que más comentarios provocó durante la Met Gala 2026 fue la de Bad Bunny, quien apareció en la alfombra roja con una transformación física radical que lo hizo lucir como un hombre varias décadas mayor. El cantante puertorriqueño dejó de lado su apariencia habitual para presentar una versión envejecida de sí mismo, una apuesta estética que rápidamente se convirtió en tema de conversación entre asistentes, medios especializados y seguidores del evento.
La caracterización no se limitó al vestuario. Para conseguir un efecto convincente, el artista recurrió a un elaborado maquillaje prostético aplicado en rostro, cuello y manos, además de una peluca y una barba en tonos grises que reforzaron la sensación de desgaste por el paso del tiempo. Arrugas marcadas, manchas en la piel y cambios notorios en el volumen facial hicieron parte del diseño desarrollado por Mike Marino, reconocido experto en efectos especiales que ya ha participado en transformaciones de alto perfil dentro del mundo del entretenimiento.
En sintonía con la temática de la gala, centrada este año en la relación entre la moda y las distintas corporalidades, Bad Bunny complementó su personaje con un sobrio conjunto negro de Zara, integrado por pantalón formal, saco sin botones y camisa con un lazo prominente en el cuello. Los anillos dorados y un bastón terminaron de construir una imagen vintage y teatral. No es la primera vez que el llamado “Conejo Malo” roba miradas en este escenario: en la edición pasada ya había despertado interés al incorporar símbolos tradicionales de Puerto Rico en su atuendo.









