La barranquillera batió récords de asistencia en Río de Janeiro con un megaconcierto gratuito que consagró tres décadas de carrera y hermandad con Brasil.
La mítica playa de Copacabana fue testigo este sábado 2 de mayo de 2026 de un acontecimiento sin precedentes. Ante una marea humana calculada en 2 millones de fanáticos —según cifras de la alcaldía local—, Shakira se catapultó como la primera artista latina en protagonizar el espectáculo más multitudinario de su trayectoria artística en este escenario.
Un vínculo inquebrantable con Brasil
El show, que formó parte del proyecto cultural «Todo Mundo no Rio», comenzó con la fuerza de ‘La fuerte’. Sin embargo, el momento de mayor conexión inicial ocurrió cuando la diva saludó en un portugués fluido: «Olá, Brasil». Shakira recordó con emoción que se enamoró del país a los 18 años, cuando Brasil fue la primera nación extranjera en abrirle las puertas al inicio de su carrera.
Invitados de lujo y clásicos eternos
La velada no solo fue un despliegue de tecnología y coreografía, sino también un homenaje a la Música Popular Brasileña (MPB). A mitad del espectáculo, la estrella local Anitta subió al escenario para interpretar por primera vez en vivo su colaboración ‘Choka Choka’.
La nostalgia y el respeto cultural marcaron el paso de los legendarios hermanos Caetano Veloso y María Bethânia, con quienes interpretó el clásico ‘O leãozinho’. Finalmente, la energía estalló con Ivete Sangalo al ritmo de ‘Um país tropical’, reviviendo la química que ambas mostraron hace 15 años en Rock in Río.
Repertorio y empoderamiento
El repertorio abarcó desde himnos generacionales como ‘Estoy aquí’, ‘Inevitable’ y ‘Pies descalzos’, hasta éxitos contemporáneos de su álbum ganador del Grammy, ‘Las mujeres ya no lloran’. La artista dedicó gran parte del show al empoderamiento femenino, declarando ante la multitud: «Solas podemos vernos vulnerables, pero juntas somos invencibles».
Cifras históricas
Con los 2 millones de asistentes registrados, la presentación de Shakira superó el récord de Madonna (1.5 millones en 2024) y se situó muy cerca de la marca establecida por Lady Gaga (2.1 millones en 2025) en la misma arena. El cierre, marcado por el vibrante ritmo de ‘Waka Waka’, consolidó a la barranquillera no solo como una estrella global, sino como un símbolo de la potencia cultural de América Latina.








