La campaña presidencial de 2026 ha entrado en una fase de contrastes ideológicos profundos. En las últimas horas, el candidato Sergio Fajardo lanzó una dura crítica contra la actual administración de Gustavo Petro, enfocándose en la gestión del ICETEX. Para Fajardo, el Gobierno Nacional ha cometido un error estratégico al utilizar una narrativa de polarización social para justificar las reformas a la entidad, dejando, a su juicio, a miles de jóvenes sin herramientas efectivas de acceso a la educación superior.
La crítica al discurso gubernamental
El eje de la discordia radica en la justificación que ha dado el Ejecutivo para reestructurar el ICETEX: que la entidad, históricamente, funcionó como una herramienta que “le prestaba a los ricos y no a los pobres”.
Fajardo, lejos de compartir este diagnóstico, calificó dicha postura como un error de gestión que ha desmantelado una oportunidad vital para la movilidad social. Según el candidato, al satanizar el modelo de crédito y enfocar el discurso en la lucha de clases dentro del sistema educativo, el Gobierno ha dejado en el limbo a estudiantes de clases medias y bajas que, sin el apalancamiento del crédito, no tienen más opciones de formación profesional.
Comparativa de visiones: Educación y Financiamiento
| Dimensión | Enfoque Gobierno Petro | Propuesta de Sergio Fajardo |
| Rol del ICETEX | Considerado un mecanismo de endeudamiento oneroso para estratos altos. | Herramienta de acceso necesaria que requiere optimización, no desmantelamiento. |
| Acceso educativo | Foco exclusivo en gratuidad pública. | Modelo mixto (público-privado) con subsidios focalizados. |
| Narrativa | “Ricos vs. Pobres” en el crédito educativo. | Eficiencia y calidad para el cierre de brechas. |
Hacia un modelo mixto
Fajardo no se limitó a la crítica; planteó una alternativa que denomina “modelo mixto de educación”. Su propuesta se aleja de la gratuidad total indiscriminada y aboga por una estructura donde el Estado, las instituciones privadas y el sistema de financiamiento colaboren para:
Priorizar estratos bajos: Crear subsidios a la tasa de interés y programas de condonación de deuda estrictamente basados en criterios de vulnerabilidad económica y rendimiento académico.
Diversificación de la oferta: No centralizar toda la responsabilidad en la universidad pública, sino aprovechar la capacidad instalada de las instituciones privadas mediante convenios de calidad.
Sostenibilidad del sistema: Reformar el ICETEX para que vuelva a ser un “banco de oportunidades” y no una entidad vista únicamente bajo el lente de la deuda.
El costo de la retórica
El candidato enfatizó que “fallarle a los jóvenes” no es solo un tema de falta de presupuesto, sino de falta de pragmatismo. Según Fajardo, al convertir al ICETEX en un campo de batalla ideológico, el Gobierno perdió de vista que el problema real no es quién pide el crédito, sino las barreras que impiden que los jóvenes terminen sus carreras.
La postura de Fajardo busca atraer a un electorado que, aunque apoya la ampliación de cobertura, siente frustración por los problemas operativos y la incertidumbre que han rodeado al ICETEX durante el presente cuatrienio.
La Casa de Nariño, hasta el momento, ha defendido su gestión argumentando que la transición hacia la educación superior gratuita debe ser el pilar fundamental, incluso a costa de la reducción del papel del crédito educativo tradicional. La discusión, sin duda, se posiciona como uno de los ejes temáticos más importantes para los próximos debates presidenciales.
El panorama electoral sigue configurándose, y la educación se mantiene como el terreno donde se librará gran parte de la batalla por el voto joven en las urnas del presente año.








