Las autoridades de gestión del riesgo y monitoreo climático activaron los protocolos de seguimiento y vigilancia ante el inicio oficial de la temporada de ciclones tropicales en Colombia, que comenzó este 1 de junio y se extenderá hasta el próximo 30 de noviembre.
La alerta fue emitida por la Mesa Técnica de Alerta por Ciclones Tropicales, integrada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la Dirección General Marítima (Dimar), la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Aeronáutica Civil.
De acuerdo con las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la temporada de 2026 tendría una actividad inferior a la registrada durante el año anterior. Sin embargo, los organismos de monitoreo advierten que el riesgo permanece y que cualquier fenómeno podría generar emergencias en las zonas más vulnerables del país.
Las estimaciones indican que podrían formarse entre 8 y 14 tormentas tropicales durante los próximos meses. De ese total, entre 3 y 6 tendrían la posibilidad de evolucionar a huracanes, mientras que entre 1 y 3 podrían alcanzar categorías mayores, consideradas las de mayor intensidad.
Ante este panorama, las entidades responsables han fortalecido las acciones de preparación en departamentos históricamente expuestos a estos fenómenos, entre ellos San Andrés, Providencia, La Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar y Cesar.
Según informó la UNGRD, durante las últimas semanas se realizaron jornadas de capacitación y talleres con autoridades locales, organismos de socorro y comunidades para reforzar los planes de contingencia y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias.
Las autoridades también mantienen especial atención sobre los municipios ubicados en zonas cercanas a la Sierra Nevada de Santa Marta, donde la combinación de lluvias intensas y condiciones geográficas puede aumentar el riesgo de crecientes súbitas, inundaciones y deslizamientos de tierra.
Por su parte, el Ideam reiteró que continuará emitiendo reportes técnicos permanentes sobre las condiciones atmosféricas y oceánicas para facilitar la toma de decisiones por parte de alcaldías, gobernaciones y organismos de gestión del riesgo.
Mientras tanto, la Dirección General Marítima confirmó que mantendrá el monitoreo constante de las condiciones meteomarinas en el Caribe colombiano mediante una red de estaciones especializadas que permiten generar pronósticos y alertas tempranas con varios días de anticipación.
Finalmente, la Mesa Técnica hizo un llamado a los Consejos Departamentales y Municipales de Gestión del Riesgo para mantener actualizados sus planes de emergencia, fortalecer los sistemas de alerta temprana y promover medidas preventivas entre la población durante los próximos seis meses.
Las autoridades insistieron en que, aunque los pronósticos indican una temporada menos activa que la de 2025, la preparación y la vigilancia continúan siendo fundamentales para reducir riesgos y proteger a las comunidades frente a cualquier eventualidad climática.









