El candidato presidencial Abelardo De La Espriella aseguró que su campaña hacia la segunda vuelta no estará basada en acuerdos burocráticos ni negociaciones con partidos tradicionales, y reiteró que su compromiso político se mantiene exclusivamente con los ciudadanos que respaldaron su proyecto en las urnas.
La posición fue fijada a través de un comunicado oficial de campaña, en el que el aspirante afirmó que no participará en reparticiones de cargos ni en acuerdos políticos orientados a obtener apoyos a cambio de cuotas de poder dentro del Estado.
“Mi único pacto es con Dios y con el pueblo colombiano”, manifestó De La Espriella, al insistir en que su proyecto político busca diferenciarse de las prácticas tradicionales que durante años han caracterizado la política nacional.
El candidato destacó que más de 10 millones de colombianos respaldaron su propuesta durante la primera vuelta presidencial y señaló que ese apoyo ciudadano representa el principal motor de su campaña para la jornada definitiva del próximo 21 de junio.
Aunque reconoció que distintos sectores políticos, dirigentes, organizaciones y ciudadanos han expresado públicamente su intención de acompañarlo en la segunda vuelta, aclaró que cualquier respaldo será recibido desde la independencia y sin compromisos burocráticos.
La campaña indicó que las puertas están abiertas para quienes deseen sumarse al proyecto político de manera voluntaria, pero enfatizó que no habrá negociaciones relacionadas con cargos, contratos o participación en futuras estructuras de gobierno.
De La Espriella sostuvo que su objetivo es construir una amplia unidad nacional basada en la participación ciudadana, la defensa de las instituciones y la recuperación de la confianza en el Estado.
Asimismo, reafirmó que su fórmula vicepresidencial, encabezada por José Manuel Restrepo, comparte la visión de mantener la autonomía de la campaña frente a los acuerdos políticos tradicionales.
El pronunciamiento se produce en momentos en que diversas fuerzas políticas comienzan a definir posiciones de cara a la segunda vuelta presidencial, una etapa en la que históricamente suelen producirse alianzas y adhesiones entre diferentes sectores partidistas.
Con este mensaje, la campaña de De La Espriella busca consolidar una imagen de independencia política y fortalecer el discurso de que su proyecto está sustentado principalmente en el respaldo ciudadano y no en acuerdos entre estructuras partidistas.









