La Policía Metropolitana de Barranquilla desplegó un amplio dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo del partido de ida de la final del fútbol profesional colombiano entre Junior y Atlético Nacional, que se disputará en el estadio Metropolitano.
En total, cerca de 1.600 uniformados fueron asignados a las labores de vigilancia y control, de los cuales 1.000 estarán en el estadio y sus alrededores, mientras que otros 600 serán ubicados en distintos puntos de la ciudad con alta afluencia de público para la transmisión del encuentro.
El general Miguel Camelo, comandante de la Mebar, explicó que el dispositivo en el escenario deportivo contará con personal de reacción, servicios de prevención y unidades especializadas como la UNDEMO, además del apoyo de tecnología como drones y helicóptero para monitoreo aéreo.
“El objetivo es garantizar que tanto los equipos como los hinchas puedan disfrutar del partido con tranquilidad”, señaló el oficial, al referirse al operativo dispuesto para uno de los eventos deportivos más importantes del semestre en la capital del Atlántico.
El segundo componente del plan de seguridad estará enfocado en barrios y zonas donde tradicionalmente se concentran aficionados para ver el partido en espacios públicos, con el fin de prevenir riñas, alteraciones del orden o hechos de intolerancia.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a vivir la final en un ambiente de convivencia y respeto, evitando confrontaciones entre hinchas y reportando cualquier situación que pueda alterar la seguridad durante la jornada deportiva.









