La segunda vuelta presidencial en Perú continúa marcada por la incertidumbre luego de que la candidata de derecha Keiko Fujimori mantuviera una ventaja mínima sobre el aspirante de izquierda Roberto Sánchez cuando ya se ha escrutado más del 98 % de las actas electorales.
De acuerdo con el más reciente reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtiene el 50,003 % de los votos válidos frente al 49,997 % alcanzado por Sánchez, una diferencia equivalente a apenas 1.207 sufragios.
Hasta el momento, la candidata de Fuerza Popular suma 9.035.493 votos, mientras que el representante de Juntos por el Perú registra 9.034.466 apoyos, en una de las elecciones más ajustadas de la historia reciente del país.
Aunque solo restan nueve actas por contabilizar, correspondientes a una localidad de la región amazónica de Loreto, el resultado definitivo aún dependerá de la revisión de 1.611 actas observadas o impugnadas que serán evaluadas por los Jurados Electorales Especiales.
Gran parte de estas actas proceden de distintos sectores de Lima, ciudad que concentra cerca de un tercio de la población peruana y que podría resultar determinante para definir al próximo presidente.
En medio de la expectativa nacional, Fujimori aseguró que recibe los resultados con serenidad y agradecimiento, al tiempo que destacó la disposición expresada por su rival para respetar la decisión final de las autoridades electorales.
“Sea cual sea el ganador, estamos con los ánimos dispuestos a dialogar en el próximo quinquenio”, manifestó la candidata, quien agregó que esperará la culminación oficial del proceso para sostener una conversación con Sánchez.
Sobre las impugnaciones presentadas en algunas mesas de votación, la líder de Fuerza Popular afirmó que no observa causales que justifiquen la anulación de los sufragios cuestionados, aunque reconoció que sus adversarios tienen derecho a recurrir a los mecanismos contemplados por la ley.
Por su parte, dirigentes de Juntos por el Perú hicieron un llamado a la tranquilidad y pidieron a sus simpatizantes permitir que las instituciones electorales concluyan el proceso sin presiones ni incidentes, pese a las movilizaciones convocadas en diversas ciudades del país.
El secretario general de la colectividad, Ernesto Zunini, señaló que la organización recibe con calma los resultados preliminares y reiteró la importancia de preservar el orden democrático mientras concluye el escrutinio.
En paralelo, el canciller peruano, Carlos Pareja, sostuvo reuniones con representantes de las misiones de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea, a quienes informó sobre el desarrollo de la jornada y la participación de más de 309.000 peruanos residentes en el exterior.
La elección definirá quién gobernará Perú durante el período 2026-2031, una etapa clave para un país que en la última década ha atravesado una profunda inestabilidad política, con ocho presidentes diferentes ocupando el cargo.
De confirmarse su victoria, Keiko Fujimori lograría llegar por primera vez a la Presidencia tras haber sido derrotada en tres intentos anteriores y marcaría el regreso del fujimorismo al poder 26 años después de la salida de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. Entretanto, el país permanece atento a un desenlace que podría definirse por apenas unos cientos de votos.




