Durante el último año se arrasaron 8.896 hectáreas de cobertura vegetal en las reservas Sierra de La Macarena, Chiribiquete y Tinigua.
La denuncia de la ONG ambiental
La organización Greenpeace encendió las alarmas tras revelar que, a lo largo del año 2025, la deforestación experimentó un preocupante repunte dentro de las áreas protegidas de la Amazonía colombiana.
De acuerdo con el monitoreo satelital presentado por la ONG, la pérdida directa de 8.896 hectáreas de bosque nativo está directamente vinculada al avance sin control de la frontera ganadera dentro de los límites de conservación.
Reservas naturales afectadas

La tala indiscriminada de bosques afectó principalmente a tres de los parques nacionales más importantes del país:
Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena: Encabeza la afectación con la pérdida de la mayor extensión de cobertura forestal.
Serranía de Chiribiquete: Declarado Patrimonio Mixto de la Humanidad por la Unesco, continuó sufriendo presiones por actividades no permitidas.
Parque Nacional Natural Tinigua: Registra la transformación del suelo más crítica en términos porcentuales dentro del ecosistema protegido.
El factor ganadero
Aunque las normativas ambientales del país prohíben estrictamente las actividades pecuarias en parques nacionales, la expansión de hatos ganaderos y el pastoreo ilegal continúan devastando hectáreas de selva primaria.
Ante este panorama, Greenpeace urgió al Gobierno nacional a fortalecer la presencia institucional, aplicar sistemas estrictos de trazabilidad en la comercialización de carne y frenar el uso ilícito de los suelos en las reservas naturales de la Amazonía.










