El presidente Gustavo Petro anunció que no asistirá a la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo De la Espriella, programada para el próximo 7 de agosto, al reiterar sus cuestionamientos sobre los resultados de la segunda vuelta presidencial.
Durante un consejo de ministros, el mandatario afirmó que no reconoce como legítimo el resultado de las elecciones e insistió en la existencia de un presunto fraude relacionado con el escrutinio de los votos.
Según Petro, el presidente electo no habría obtenido 848.000 votos que fueron contabilizados para su victoria en la segunda vuelta. El jefe de Estado aseguró que esa cifra coincide con un supuesto censo electoral adicional que, según afirmó, había denunciado previamente.
En su intervención, el mandatario manifestó que, por esa razón, no participará en los actos protocolarios del cambio de gobierno. Además, sostuvo que no entregará personalmente el mando al presidente electo al considerar que el proceso electoral estuvo presuntamente viciado.
Petro también afirmó que hizo públicas sus denuncias sobre las presuntas irregularidades, aunque aseguró que estas no fueron atendidas y que, por el contrario, recibió críticas y cuestionamientos.
Hasta el momento, las autoridades electorales no se han pronunciado sobre las más recientes declaraciones del presidente. Tampoco se conocen decisiones oficiales relacionadas con las afirmaciones sobre un presunto fraude electoral.
Las declaraciones del jefe de Estado se producen a pocas semanas de la transmisión de mando presidencial y reavivan el debate político sobre el proceso electoral y la legitimidad de los resultados de la segunda vuelta.









