El presidente electo, Abelardo De La Espriella, endureció su discurso frente a los grupos armados ilegales y lanzó un ultimátum a alias ‘Calarcá’ y a los principales cabecillas de organizaciones criminales que operan en distintas regiones del país.
Durante una declaración pública, el mandatario electo les otorgó un plazo de una semana para someterse a la justicia, advirtiendo que quienes no lo hagan serán perseguidos por la Fuerza Pública.
“Bandido que no se someta lo vamos a dar de baja”, afirmó De La Espriella, al reiterar que su administración adoptará una política de seguridad basada en el fortalecimiento de la autoridad del Estado.
El presidente electo aseguró que su gobierno no promoverá nuevos procesos de negociación con estructuras armadas ilegales y marcó distancia de las estrategias implementadas en los últimos años.
“No habrá falsos procesos de paz”, manifestó, al señalar que las organizaciones criminales deberán optar entre someterse a la justicia o enfrentar la acción de las autoridades.
Asimismo, sostuvo que a partir del 7 de agosto, fecha en la que asumirá oficialmente la Presidencia de la República, comenzará una nueva etapa en la política de seguridad del país.
“El 7 de agosto vuelve la autoridad”, concluyó De La Espriella, al insistir en que su administración priorizará el combate contra los grupos armados ilegales y el restablecimiento del orden público en las regiones afectadas por la violencia.








