Un ataque sicarial perpetrado la noche del sábado interrumpió la tranquilidad en el norte-centro histórico de Barranquilla. El hecho, registrado en las afueras de un local comercial del barrio San Felipe, dejó como saldo un hombre fallecido —quien gozaba del beneficio de prisión domiciliaria— y una mujer herida que debió ser hospitalizada.
Sorprendidos a las afueras de un comercio
El acto delictivo se presentó aproximadamente a las 9:40 p. m. en la intersección de la calle 71B con carrera 22. De acuerdo con los reportes oficiales, las víctimas compartían en la vía pública cuando fueron abordadas por dos sujetos armados que se movilizaban a pie o en vehículo. Sin mediar palabra, los agresores abrieron fuego de manera indiscriminada contra la pareja y escaparon rápidamente de la escena.
Familiares y testigos auxiliaron de inmediato a los heridos, trasladándolos de urgencia al PASO La Manga. Minutos después de su ingreso, el cuerpo médico confirmó el deceso del hombre, identificado como Edwin Manuel Porto Doria, de 29 años, debido a la gravedad de los impactos recibidos. Por su parte, la mujer, identificada como Laurien Arrieta Quiroz, de 36 años, permanece bajo observación médica en el mismo centro asistencial.
Recolección de evidencia y antecedentes
Unidades de la Policía Metropolitana de Barranquilla y peritos judiciales acordonaron el área del atentado para asegurar la escena y comenzar las indagaciones correspondientes.
Evidencia en la escena: Los investigadores de criminalística hallaron y fijaron varias vainillas percutidas de calibre 9 milímetros, las cuales ya forman parte de la cadena de custodia para los análisis balísticos.
Situación de la víctima: Al verificar los datos en el sistema judicial, las autoridades confirmaron que Edwin Manuel Porto Doria contaba con antecedentes penales y, al momento del ataque, debía estar cumpliendo una medida de detención domiciliaria (casa por cárcel).
La Policía Judicial y la Fiscalía General de la Nación coordinan las labores de vecindario y la revisión de cámaras de seguridad del sector para identificar a los autores materiales del crimen. Por las características del ataque y el perfil del fallecido, la principal hipótesis apunta a un presunto ajuste de cuentas.







