Los pacientes podrán ser atendidos sin repetir su información médica, es decir, el documento podrá ser consultado por diferentes prestadores en todo el país.
Se reducen tiempos de atención, duplicidad de exámenes y fallas en diagnósticos.
El sistema garantiza seguridad en el acceso a la información y continuidad en los tratamientos.
La Gobernación del Atlántico inició la implementación de la Interoperabilidad de la Historia Clínica Electrónica (IHCE), una estrategia liderada por el Ministerio de Salud y Protección Social que desde el 15 de abril entró en operación en todo el país y que permite el intercambio seguro de información médica entre prestadores de servicios de salud, con el propósito de mejorar la calidad de la atención, la continuidad del cuidado y la experiencia de los pacientes.
Así las cosas, se acabaría la época en que cada paciente tenía que transportar pesadas carpetas de papeles con sus historias clínicas.

Esta implementación responde a la necesidad de superar la fragmentación de la información clínica en el sistema de salud, donde los antecedentes médicos de los pacientes permanecían dispersos entre diferentes instituciones, generando demoras, repetición de exámenes y limitaciones en los diagnósticos.
Con este modelo, la historia clínica deja de estar limitada a una sola entidad y podrá ser consultada por profesionales autorizados en cualquier lugar del país, siempre que exista una atención médica activa.
En el Atlántico, los hospitales públicos y privados avanzan desde ya en la implementación de este modelo, fortaleciendo sus capacidades tecnológicas y operativas para integrarse a la red nacional de interoperabilidad.
El secretario de Salud departamental, Luis Carlos Fajardo Jordán, destacó la importancia de esta transformación al señalar que “esto es una realidad. Hace parte de los registros de habilitación de cualquier IPS que preste servicios de salud en Colombia. ¿De qué se trata esto? De que nuestra historia clínica va a viajar con nosotros a donde estemos en cualquier parte del país”. Asimismo, explicó que este sistema “agilizará las consultas, permitirá que sean más eficientes, más eficaces, con una prontitud de diagnóstico mucho mayor”, al permitir que los médicos accedan a la información previa del paciente.
Ronald Steven Servera, ingeniero del Ministerio de Salud, explicó en un evento de capacitación organizado por la Subsecretaría de Asesoría y Asistencia en Seguridad Social en Salud, a más de cien personas de los equipos de trabajo de los hospitales de los 22 municipios y de las IPS privadas del departamento que “la interoperabilidad es el intercambio de datos clínicos relevantes de un paciente” y que su implementación permitirá que “un paciente que se desplace de un territorio a otro, su historia clínica pueda viajar digitalmente con él y no haya duplicidad de exámenes”.
Resaltó la seguridad de los datos del historial de atención médica que solo puede ser consultado por las entidades prestadoras de servicios de salud cuando se active una cita o atención en salud.
El acceso a la historia clínica interoperable se realiza bajo estrictos protocolos de seguridad. Solo puede ser consultada en el marco de una atención médica programada y efectivamente realizada, por personal de salud autorizado y registrado en el sistema. Cada atención genera un RDA que se almacena de forma segura y queda disponible para futuras consultas médicas, garantizando la protección de los datos personales.
BENEFICIOS
Desde las instituciones prestadoras, también se resaltan los avances técnicos del proceso. Miguel Rodríguez, director TIC de la ESE UNA, indicó que “actualmente ya pasamos la fase de pruebas y estamos en el proceso de parametrización de producción”, y agregó que esta herramienta “beneficia a nuestros pacientes porque tenemos zonas muy remotas en el territorio nacional donde las personas que se trasladan de un lugar a otro pueden consultarle su historia clínica, garantizando una excelente atención”.
TRANSFORMANDO LA ATENCIÓN EN SALUD
La interoperabilidad de la historia clínica permite el intercambio de datos clínicos relevantes mediante el uso de estándares tecnológicos y la implementación del Resumen Digital de Atención en Salud (RDA), un registro que se genera en cada atención médica y que consolida la información del paciente para su consulta posterior en otros servicios de salud.
En la práctica, esto se traduce en beneficios directos para los usuarios del sistema, como la reducción en los tiempos de atención, la disminución de exámenes duplicados, diagnósticos más oportunos y una mayor continuidad en los tratamientos, incluso cuando los pacientes se trasladan entre diferentes territorios o niveles de complejidad.
El modelo se sustenta en la Ley 2015 de 2020, que establece la interoperabilidad de la historia clínica como un criterio obligatorio para los prestadores de servicios de salud; la Resolución 800 de 2021, que define los datos clínicos que deben intercambiarse; y la Resolución 1888 de 2025, que adopta el RDA y fija el plazo de implementación hasta el 15 de abril de 2026.
Con la implementación de la interoperabilidad de la historia clínica electrónica, el Atlántico le apunta a un sistema de salud más eficiente, articulado y centrado en el paciente. Esta estrategia permite optimizar recursos, mejorar la calidad de la atención y fortalecer la toma de decisiones clínicas, asegurando que la información médica acompañe al paciente en todo el territorio nacional.









