Durante una visita al Parque Solar Atlántico de Enel en Sabanalarga, junto a la delegación de la Embajada de la Unión Europea y la Embajada de Italia en Colombia, el mandatario departamental destacó la importancia del proyecto, que generará 880 megavatios que se suman a los parques Guayepo I y II.
Es uno de los más importantes por su generación y por la capacidad de transmisión desde la subestación eléctrica de Sabanalarga.
El Atlántico se consolida como departamento líder en proyectos de generación de energías alternativas en Colombia, teniendo en cuenta la dimensión de las iniciativas que se vienen ejecutando en materia de energía solar y, muy pronto, de energía eólica.
Así se desprende de la visita que realizaron a la planta del Parque Solar Atlántico de Enel, en Sabanalarga, funcionarios de la empresa; el gobernador Verano con su equipo de trabajo; el embajador de la Unión Europea para Colombia, Francois Roudie, y el delegado para asuntos de cooperación internacional de la Unión Europea, Alberto Menghini, quien afirma que debemos estar preparados para aprovechar el potencial de generación de energías alternativas en el Caribe.
El propósito es generar en todo el país 15 gigavatios, que es el potencial de Colombia en energías alternativas, y el Atlántico ya está en la grilla de partida para tomar la delantera sobre el tema.
La planta está ubicada entre los municipios de Usiacurí y Sabanalarga, en jurisdicción del corregimiento Isabel López, con capacidad efectiva neta de 180 megavatios, que funcionan en un área de 540 hectáreas, en la que se instalaron 403.920 paneles solares interconectados en 34 subcampos.
Los paneles están montados en un sistema automático de estructuras metálicas, denominado tracker, que les permite girar y orientarse con el movimiento del sol para capturar óptimamente sus rayos durante todo el día.
Desde la planta, un transformador convierte la energía a 220 megavatios, que permiten energizar la subestación elevadora llamada “Nueva Estancia”, que tiene la función de recibir la potencia generada por los paneles solares y subir el nivel de media a alta tensión, específicamente a 500 kilovoltios, para llevarla a través de una línea de transmisión a la subestación de Sabanalarga, propiedad de ISA.
Esa energía se suma al Sistema Interconectado Nacional para aportarla a la oferta energética del país y, con esa generación, se puede abastecer en principio la demanda de unas 737.000 personas.
La inversión del proyecto es de $832.000 millones de pesos (US$197,3 millones) y durante su construcción se generan aproximadamente 2.300 empleos directos.

El gobernador Eduardo Verano destacó la importancia de la generación de empleo y el bienestar para las comunidades como elementos fundamentales en el proceso de construcción de confianza inversionista y se refirió a la cooperación mutua entre todos los actores, teniendo en cuenta la disponibilidad de las autoridades locales y las comunidades para facilitar el desarrollo de esta iniciativa.
“Esto es un trabajo en equipo en el corazón de la luminosidad de la Región Caribe, como podemos llamar a esta zona del Atlántico”, dijo el gobernador Verano, quien señaló que afortunadamente se ha podido trabajar directamente con las comunidades y las autoridades locales, porque se han alineado los astros para que el sector privado, el Estado y la cooperación internacional puedan hacer que el Atlántico sea líder de la transición energética en Colombia.
Francois Roudie, embajador de la Unión Europea en Colombia, dijo que este es un proyecto importante en todos sus componentes y por eso lo acompaña la comunidad internacional.
“Es bueno para la empresa porque produce, especialmente es bueno para Colombia porque aporta a la generación de energías renovables y es muy bueno para las comunidades, porque aporta al desarrollo local y regional con la generación de empleos y la dinamización de la economía, sumada a la sostenibilidad ambiental y la preservación del medio ambiente”, concluyó.
Alberto Menghini, delegado de Cooperación Internacional de la Embajada de la Unión Europea, dijo que es impresionante la capacidad de replicar este proyecto en el resto de Colombia y a nivel mundial, porque se observa armonía entre la institucionalidad, el sector empresarial, las autoridades y las comunidades en la ejecución de una obra de esta magnitud.
“Realmente es impresionante ver lo que se está desplegando con este modelo, que genera confianza al sumar la voluntad de los actores institucionales, porque se unen los financiadores, la empresa privada, las autoridades y las comunidades para un resultado que se traduce en generación de empleo, inversión y desarrollo, siempre con la visión de sostenibilidad y preservación del medio ambiente”.
El proyecto se propuso hace cuatro años y se está trabajando en la ubicación de componentes complementarios como los acumuladores a través de baterías, teniendo en cuenta el tema regulatorio que ya está en borrador. La construcción de la planta comenzó en marzo de 2025 y para agosto de 2026 se espera la entrada en operación.









