La intervención en el sector de Chorrera corrige una falla estructural, causada por erosión y aguas lluvias, con soluciones de estabilización, drenaje y contención.
La obra, en ejecución, tiene una inversión de $10.000 millones y permitirá restablecer la movilidad segura en este corredor estratégico del departamento.
La Gobernación del Atlántico avanza en la recuperación de un punto crítico del corredor vial entre Juan de Acosta y Baranoa, a la altura del sector de Chorrera, donde se ejecuta una intervención de alta ingeniería para corregir una falla estructural provocada por la erosión del talud y la infiltración de aguas lluvias.
En este tramo, la Gobernación del Atlántico ejecuta una solución que recupera la berma de la vía y además fortalece la conectividad entre municipios y mejora la capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó el alcance técnico y la rigurosidad de la solución implementada, porque la obra se ejecuta en un punto donde se presentó un colapso progresivo del talud, situación que comprometió la estabilidad de la carretera y obligó a una rehabilitación estructural.
Ante este escenario, la Gobernación, a través de su Secretaría de Infraestructura, diseñó unos trabajos integrales que combinan ingeniería civil e hidráulica para recuperar la berma y mitigar riesgos futuros en este corredor estratégico con un mejor manejo de aguas.

“Hubo que reconstruir toda la plataforma de la vía. La única manera de hacerlo era mediante un muro reforzado de concreto, que no solo sostiene la parte superior de la vía, sino que incorpora un sistema de conducción de aguas para preservar el sitio y evitar nuevas erosiones. Sin duda, es uno de los trabajos más importantes desde el punto de vista de la ingeniería que estamos ejecutando en el departamento”, reveló.
El secretario de Infraestructura del Atlántico, Azael Charris, explicó que la solución no es superficial. También incorpora elementos que garantizan estabilidad, durabilidad y resistencia.
“Se trata de una intervención de protección y estabilización con un muro en concreto reforzado de cerca de 40 metros, cimentado sobre pilotes de 10 metros de profundidad y 55 centímetros de diámetro. Son alrededor de 32 pilotes que soportan la estructura. A esto se suman disipadores de energía para el control del agua y sistemas de protección con geobags que estabilizan el talud y evitan nuevos procesos de socavación”, detalló.
Los geobags son sacos de arena, mucho más grandes que los tradicionales, fabricados en un material sintético especial (geotextil) que no se pudre, deja pasar el agua, pero retiene la tierra en su interior.
Además de recuperar el terraplén, el proyecto permitirá restablecer la movilidad plenamente en los dos carriles, lo que mejora la seguridad en este eje vial del occidente del departamento.
El alcalde de Juan de Acosta, Carlos Higgins, resaltó el impacto de la obra, que ejecuta la administración Verano, en su comunidad, en el empresariado y los comerciantes para el transporte de sus productos.
“Esta es una obra civil muy importante para el municipio. Había un problema crítico y hoy es un tema resuelto. Se garantiza la movilidad en una vía estratégica que conecta con Baranoa y dinamiza la economía local”, señaló.
ATENCIÓN AL SINIESTRO DE 2022
La intervención hace parte de la respuesta estructural que la Gobernación implementa frente a las afectaciones registradas en 2022, cuando este corredor presentó fallas en varios puntos por efectos de las lluvias y la inestabilidad del terreno.
Esta obra se articula con el Plan Vial Departamental, que contempla 115 kilómetros de vías nuevas y 350 kilómetros en mantenimiento, y hace parte del paquete de 400 obras que ejecuta la actual administración.









