El deportista de alto rendimiento destaca la calidad técnica del Polideportivo de Soledad 2000 que sirve de escenario de formación para niños del sector.
Habitantes de distintos barrios de Soledad se benefician masivamente del complejo deportivo para la práctica de cinco disciplinas, gimnasio biosaludable y zonas de esparcimiento.
La obra, con una inversión de $12.000 millones, se ha convertido en un “pulmón de convivencia” que aleja a los jóvenes de la violencia y la drogadicción.
Soledad, Atlántico, 21 de abril de 2026. A cualquier hora del día, y sobre todo cuando el sol empieza a bajar, el Polideportivo de Soledad 2000 se transforma en un hervidero de sueños. Entre cientos de niños que visten los colores de sus escuelas de formación en diferentes deportes, destaca una figura familiar para el fútbol mundial: Abel Aguilar.

El exvolante de la Selección Colombia, con dos mundiales de mayores en su trayectoria y quien está vinculado a procesos deportivos en este sector de Soledad, hoy recorre el gramado del complejo entregado por la Gobernación del Atlántico como guía de las nuevas generaciones.
“Es agradable ver cómo está la cancha; el alto rendimiento es muy exigente y necesitamos espacios de este nivel para poder trabajar. Tener estas instalaciones nos ayuda a todos en los proyectos de formación y fundaciones. Es vital que la comunidad entienda que debe cuidar este escenario para la proyección de estos chicos y chicas”, señaló Aguilar.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó la transformación que ha significado esta obra que ha hecho que figuras de talla mundial, como Aguilar, se apropien de ella para guiar a la juventud.
“Contar con un referente como Abel Aguilar formando a nuestros niños en Soledad 2000 es la mejor prueba de que estamos entregando infraestructura con propósito. Construimos canchas de alta ingeniería y creamos un escenario donde el talento de nuestros jóvenes se encuentra con la experiencia de los grandes y se convierte en un escudo contra la violencia. Me gustaría que cada uno de estos niños de Soledad pueda llegar tan lejos como sus ídolos”.
El complejo de 18.800 metros cuadrados ha significado un cambio de vida para 50.000 habitantes de la zona, y ha impactado directamente la seguridad y el entorno social de barrios como Villa Adela, Ciudad Bolívar, Manuela Beltrán y Ciudadela Metropolitana. Para los vecinos, el polideportivo pasó de ser un “monte abandonado” a un escenario que acoge a quien lo visita.
Luis Eduardo Velázquez, conocido como el ‘profesor Cartagena’ y con 35 años formando jóvenes, asegura que la inversión ha sido un aporte en la lucha contra la inseguridad.
“Aquí estamos haciendo frente para combatir conductas que puedan afectar a los niños y jóvenes, como las drogas y la inseguridad. Si no tuviéramos el deporte, los problemas se nos multiplicarían. Hoy todos los muchachos tienen una oportunidad, incluso los que ya tienen estos problemas, y se sienten importantes al pisar un gramado tan bonito; aquí empiezan a soñar con llegar a clubes grandes”, afirmó el entrenador.
La transformación del escenario no solo beneficia a los futuros futbolistas. Alberto Ferrer, exjugador y vecino del barrio, destaca que a sus más de 60 años sigue activo gracias a la nueva infraestructura.
“Antes esto estaba abandonado; cuando llovía durábamos un mes sin poder jugar por el barro. Ahora el ambiente futbolero se siente hasta de noche”, comentó.
Daniel Bolívar, uno de los pequeños alumnos de las escuelas de fútbol, quien acude en compañía de sus padres, resume con inocencia el impacto visual y emocional de la obra:
“Este lugar me gusta para aprender a jugar y divertirme. Ahora se ve muy bonito con las canchas y hay más seguridad. Acá me gusta ver el atardecer y hasta ver pasar los aviones. Le doy gracias a la Gobernación porque esto es muy bonito”.
El Polideportivo de Soledad 2000 cuenta con canchas de baloncesto, voleibol, fútbol sintética, microfútbol y sóftbol, además de un sendero perimetral.
Ante la gran afluencia de usuarios, la administración departamental, a través de Indeportes y la Gerencia de Plazas y Parques, trabaja de la mano con la comunidad para garantizar que tanto deportistas como caminantes y vecinos que buscan esparcimiento tengan horarios y espacios definidos para el disfrute seguro del entorno.
Con esta obra, el gobernador reafirma el compromiso de convertir la tasa de seguridad en inversión social tangible, transformando áreas críticas en epicentros de paz, salud y nuevos proyectos de vida para el Atlántico.









