“La sostenibilidad debe ir más allá del discurso y convertirse en proyectos concretos y financiables”: Jesús León Insignares, director de la C.R.A.
Con una amplia participación de representantes del Gobierno Nacional, autoridades territoriales, sector financiero, cooperación internacional, academia, sector empresarial, organizaciones sociales y ambientales, se desarrolló con éxito el inicio de la Primera Cumbre Finanzas Verdes y Azules del Caribe Colombiano “Puerta de Oro a la Sostenibilidad”, liderada por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.) en alianza con la Universidad del Norte.
El evento se consolidó como un espacio estratégico para promover el diálogo y la articulación entre actores públicos y privados alrededor de un objetivo común: convertir la sostenibilidad en una oportunidad real de inversión, desarrollo territorial y resiliencia climática para el Atlántico y la región Caribe.
Durante la instalación de la cumbre, el director de la C.R.A., Jesús León Insignares, destacó que Barranquilla, reconocida históricamente como la Puerta de Oro de Colombia, abre una nueva puerta hacia la sostenibilidad, la acción climática y una nueva visión del desarrollo basada en la protección de los ecosistemas y la generación de bienestar para las comunidades.
“La sostenibilidad no puede seguir siendo únicamente un discurso aspiracional. Debe convertirse en proyectos concretos, financiables, medibles y capaces de generar resultados reales para los territorios”, señaló.
Financiamiento verde y azul
En la conferencia inaugural, Alejandro González, director ejecutivo de ICLEI Colombia, presentó las principales tendencias del financiamiento verde y azul, los mecanismos e instrumentos disponibles para estructurar proyectos climáticos y acceder a recursos internacionales. Destacó que contar con planes de acción climática sólidos es fundamental para generar confianza, orientar la toma de decisiones y atraer financiación que impulse el desarrollo sostenible de los territorios.
Por otro lado, en el panel “Instrumentos financieros para la transformación ambiental del territorio”, expertos de la cooperación internacional, el sector privado y la banca de desarrollo coincidieron en que uno de los mayores retos del Caribe colombiano es fortalecer la estructuración de proyectos para acceder a recursos de financiación. Los panelistas destacaron la necesidad de articular esfuerzos entre los distintos actores, aprovechar la tecnología, promover la acción colectiva y armonizar las políticas públicas locales con las nacionales para atraer mayores inversiones que impulsen la sostenibilidad y el desarrollo territorial.
En este contexto, los participantes coincidieron en la importancia de fortalecer mecanismos de financiación sostenible que permitan impulsar proyectos de restauración ecológica, adaptación climática, saneamiento hídrico, conservación de ecosistemas estratégicos y desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza.
Durante la sesión magistral especializada, el PhD. Mauricio González Rodríguez, de la Universidad de Cantabria (España), presentó los avances de los estudios ambientales, hidrodinámicos y morfodinámicos desarrollados en alianza con la C.R.A., la Universidad del Magdalena y el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria para la recuperación y sostenibilidad de las ciénagas de Mallorquín, Manatíes y Balboa. El experto advirtió que los procesos de erosión y vulnerabilidad costera identificados en el Atlántico no corresponden a una problemática local, sino a un fenómeno que se extiende hasta Cartagena y a lo largo de gran parte del litoral colombiano. No obstante, destacó que existen soluciones y medidas de adaptación para enfrentar estos desafíos, aunque su implementación requiere decisiones oportunas, inversiones estratégicas y una mayor participación del Gobierno Nacional para abordar un problema de escala regional.
La Primera Cumbre Finanzas Verdes y Azules del Caribe Colombiano continuará su agenda académica y técnica el jueves 4 de junio con paneles, conferencias y espacios de diálogo orientados a fortalecer la conexión entre sostenibilidad, inversión y desarrollo regional.
Con esta iniciativa, la C.R.A. reafirma su compromiso de impulsar una agenda ambiental innovadora que permita convertir los desafíos climáticos en oportunidades de crecimiento sostenible, competitividad y bienestar para el Atlántico y el Caribe colombiano.









