El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, advirtió que la transición energética en Colombia requiere un mayor acompañamiento institucional y ajustes estructurales para materializar su potencial. Durante el Congreso Nacional de Transición Energética en la Universidad del Norte, señaló que el Caribe no solo tiene capacidad eólica y solar, sino que puede definir el futuro energético del país si se resuelven los problemas de conexión, financiación y ejecución.
El mandatario reconoció avances en la incorporación de energías renovables, pero alertó sobre cuellos de botella persistentes: retrasos en transmisión, señales regulatorias inestables y una brecha entre planeación e implementación. A su juicio, el sistema eléctrico —aunque robusto— enfrenta presiones por el crecimiento de la demanda, limitaciones en el suministro de gas y un déficit financiero que impacta especialmente a la región Caribe.
Verano propuso avanzar en soluciones estructurales que incluyan el fortalecimiento de la red de transmisión, mayor liquidez del sistema, regulación estable y medidas diferenciales para el Caribe. Insistió en que la transición energética no es solo un reto técnico, sino un eje de desarrollo social y económico, que exige coherencia institucional para evitar que el potencial se quede en discurso y no en resultados.









