La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) advirtió que el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla quedó excluido del CONPES 4205, documento con el que el Gobierno Nacional declaró de importancia estratégica varios proyectos para fortalecer la conectividad aérea del país entre 2026 y 2035.
La decisión ha generado preocupación debido a que, según el diagnóstico de la entidad, el terminal aéreo barranquillero se encuentra en nivel de riesgo crítico, junto con el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, por las necesidades de modernización que aún presentan sus infraestructuras.
Asocapitales recordó que el Ernesto Cortissoz arrastra obras inconclusas tras la liquidación de concesiones anteriores, situación que ha impedido completar la modernización de la terminal aérea.
Mientras tanto, el CONPES sí contempla una inversión de 223.005 millones de pesos para el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, pero no asigna recursos específicos para el terminal de Barranquilla.
Ante este panorama, la asociación solicitó al Gobierno Nacional establecer una ruta independiente para el Ernesto Cortissoz, que incluya una fuente de financiación definida, un alcance técnico claro y un cronograma de ejecución que garantice la modernización de la infraestructura.
El informe también advierte que otros aeropuertos estratégicos del país enfrentan dificultades por el crecimiento sostenido de la demanda. El Dorado, en Bogotá, y el José María Córdova, que sirve a Medellín y el Valle de Aburrá, fueron clasificados en riesgo alto debido a problemas de saturación y capacidad operativa. Cartagena aparece en nivel medio-alto, mientras que Bucaramanga, Pasto y Cúcuta requieren seguimiento e intervenciones específicas.
El CONPES 4205 contempla inversiones para terminales como los de Cali, Santa Marta, Armenia, San Andrés, Villavicencio, Inírida y San José del Guaviare, además de varios aeródromos regionales destinados a fortalecer la conectividad de zonas apartadas del país.
Asocapitales reconoció que el documento representa un avance al asegurar recursos de largo plazo para la infraestructura aeroportuaria nacional. Sin embargo, insistió en que deja sin respuesta la situación del Ernesto Cortissoz, pese a ser uno de los aeropuertos identificados con mayores necesidades de intervención.
La entidad recordó que durante 2025 el transporte aéreo movilizó 57,5 millones de pasajeros, un crecimiento del 340 % en las últimas dos décadas. Además, el sector aporta aproximadamente el 4,33 % del Producto Interno Bruto (PIB), genera cerca de 15.500 millones de dólares para la economía nacional y sostiene alrededor de 921.000 empleos entre directos e indirectos.
Según Asocapitales, este crecimiento no ha estado acompañado por inversiones suficientes en pistas, terminales, plataformas, sistemas de navegación y control aéreo, por lo que varias terminales estratégicas del país operan actualmente por encima de la capacidad para la que fueron diseñadas.









