La Alcaldía de Barranquilla, en alianza con ProColombia, desarrolló una misión estratégica en Río de Janeiro para consolidar relaciones con empresarios brasileños, promover su oferta turística y avanzar en nuevas rutas de inversión, transferencia de conocimiento y conectividad aérea.
Barranquilla dio un paso más en su estrategia de proyección internacional y atracción de inversión al llegar por primera vez al Cristo Redentor, una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, como parte de una agenda institucional y comercial liderada por la Alcaldía de Barranquilla, en alianza con ProColombia y su campaña País de la Belleza.
La agenda, desarrollada en el marco del concierto histórico de Shakira en Río de Janeiro, tuvo un propósito claro: fortalecer la presencia de Barranquilla en uno de los mercados más estratégicos de América Latina, atraer inversión extranjera, consolidar nuevas relaciones comerciales y seguir posicionando a la ciudad como destino turístico y de negocios.
Para el alcalde Alejandro Char, esta presencia internacional ratifica el momento que vive la ciudad: “Nos sentimos muy orgullosos, hoy Barranquilla le habla al mundo desde el país más grande de Sudamérica, mostrando lo que somos. Pero, además, vinimos a abrir puertas, nuevas empresas, inversiones y nuevas oportunidades de empleo para nuestra comunidad, porque ese es el propósito de seguir llevando a Barranquilla al escenario global: generar más bienestar y más desarrollo para nuestra gente”.
Barranquilla y Brasil mantienen una relación comercial con alto potencial de profundización, especialmente por el creciente interés del empresariado brasileño en el Caribe colombiano y por las ventajas que ofrece la ciudad como plataforma logística, portuaria e industrial hacia mercados como Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe.
La misión en Brasil reafirmó que Barranquilla es vista con gran potencial por su ubicación estratégica, vocación portuaria, conectividad internacional y capacidad para servir como plataforma de acceso a nuevos mercados. Su posición en el Caribe colombiano, con salida al Atlántico y cercanía a Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe, representa una ventaja competitiva para empresas brasileñas que buscan optimizar tiempos, reducir costos logísticos y fortalecer su operación exportadora.
La agenda consolidó tres grandes líneas de trabajo en Brasil: fortalecer la relación comercial bilateral, avanzar en la ampliación de la conectividad aérea —incluyendo la viabilidad de un vuelo directo entre Barranquilla y Brasil— e impulsar nuevas oportunidades de inversión y transferencia de conocimiento.
Como parte de esta agenda, Barranquilla exploró oportunidades de relacionamiento con sectores productivos, incluyendo la Zona Franca de Manaus, referente industrial de Brasil, donde empresas de alta tecnología, motocicletas, electrónicos, televisión y componentes evalúan nuevas alternativas para relocalizar sus operaciones.
Frente a los cambios del régimen franco brasileño, el Caribe colombiano se consolida como una opción competitiva por sus condiciones logísticas, arancelarias y comerciales, posicionando a Barranquilla como plataforma estratégica para atraer inversión, generar empleo y conectar a Brasil con Colombia, el Caribe y otros mercados internacionales.
La gerente de Ciudad, Ana María Aljure, destacó que: “Vinimos a Brasil a abrir puertas. A mostrar que Barranquilla es una ciudad lista para recibir empresas con propósito, que quieran crecer con nosotros y ayudarnos a generar empleo, fortalecer nuestro tejido social y construir bienestar para nuestra gente”.
Además de la agenda empresarial e institucional, Barranquilla logró visibilidad estratégica en pantallas del aeropuerto de Río de Janeiro, activaciones en el Corcovado y presencia en uno de los escenarios musicales más importantes del continente con el concierto de Shakira en Copacabana Beach, donde la artista volvió a poner el nombre de la ciudad en el centro de la conversación global, con su icónica frase “En Barranquilla se baila así”, que remató con un enfático “Barranquilla mi tierra”.
Desde el Corcovado, Barranquilla proyectó al mundo una ciudad que avanza, se transforma y fortalece su conexión con América Latina, consolidando una agenda internacional que apuesta por más turismo, más inversión y más oportunidades para su gente, el eje central de su apuesta por el desarrollo.







