El abogado y estratega político Carlos Suárez Rojas decidió poner punto final a la controversia que en las últimas semanas generó tensiones dentro del sector político que respaldó la llegada de Abelardo De La Espriella a la Presidencia. El consultor hizo un llamado al expresidente Álvaro Uribe Vélez para dejar atrás la confrontación y enfocar los esfuerzos en los retos que afronta el país.
Suárez aseguró que su postura responde a la necesidad de preservar la unidad del proyecto político que llevó al mandatario electo al poder. Según explicó, Colombia atraviesa un momento en el que las diferencias internas no pueden convertirse en un obstáculo para avanzar en la reconstrucción institucional y social.
El abogado defendió su trayectoria profesional y destacó que su ejercicio le permitió recorrer distintas regiones del país, conocer de cerca las problemáticas de las comunidades y evidenciar, según sus palabras, la distancia que existe entre las necesidades de los ciudadanos y las decisiones tomadas desde los círculos de poder centralizados en Bogotá.
Durante su pronunciamiento, Suárez recordó que en el pasado respaldó la institucionalidad durante el gobierno de Álvaro Uribe y afirmó que mantendrá la misma postura frente al presidente electo Abelardo De La Espriella.
“La majestad presidencial no se toca”, expresó el estratega, al ratificar su apoyo al nuevo jefe de Estado y defender la importancia de respetar la figura presidencial, independientemente de las diferencias políticas que puedan existir.
La tensión entre ambos sectores surgió luego de que Uribe cuestionara públicamente a Suárez, con señalamientos relacionados con su trayectoria profesional y su papel dentro de la campaña presidencial. Ante esas declaraciones, el abogado manifestó sentirse utilizado como una especie de “florero de Llorente” para generar cuestionamientos contra la autoridad del próximo mandatario.
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Sin embargo, Suárez afirmó que no renunciará a su independencia de criterio y planteó la necesidad de mantener el respeto tanto hacia la figura del presidente electo como hacia la trayectoria del expresidente Uribe.
“Yo doy por cerrada, de manera unilateral, la discusión pública”, manifestó el estratega, quien dejó en manos del exmandatario la posibilidad de continuar o no con el intercambio de declaraciones.
Con esta decisión, Suárez busca bajar la intensidad de una disputa que amenazaba con profundizar las divisiones dentro del movimiento político que acompañó a De La Espriella. El llamado ahora está dirigido a priorizar los desafíos del nuevo gobierno y evitar que las diferencias internas terminen favoreciendo a sus opositores.










