A pocos días de la segunda vuelta presidencial, surgió una controversia entre el Gobierno Nacional y la Alcaldía de Bogotá por la aplicación de la ley seca durante la jornada electoral.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró que el decreto expedido por el Gobierno Nacional tiene prevalencia sobre cualquier disposición adoptada por las autoridades locales, al referirse a la medida anunciada por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.
Según explicó Benedetti, el decreto nacional establece que los establecimientos donde se expendan bebidas alcohólicas podrán operar normalmente durante el viernes y deberán suspender la venta y consumo de licor a partir de las 6:00 de la tarde del sábado, en cumplimiento de las restricciones previstas para la segunda vuelta presidencial.
“El decreto está por encima de cualquier norma de un alcalde”, afirmó el jefe de la cartera política, al desestimar la decisión de la administración distrital de iniciar la ley seca desde la medianoche del viernes.
El pronunciamiento del ministro se produce luego de que la Alcaldía de Bogotá anunciara medidas especiales de seguridad y orden público para el fin de semana electoral, entre ellas una restricción más amplia para el expendio y consumo de bebidas alcohólicas en la capital del país.
De acuerdo con la interpretación del Gobierno Nacional, todos los bares, restaurantes y establecimientos comerciales podrán funcionar normalmente durante el viernes y solo deberán acatar la ley seca desde las 6:00 p.m. del sábado hasta la finalización de la jornada electoral y el periodo establecido por las autoridades.
La diferencia de criterios abre un debate jurídico sobre el alcance de las competencias de los alcaldes frente a las disposiciones nacionales en materia de orden público durante procesos electorales.
Mientras tanto, las autoridades continúan coordinando los operativos de seguridad para garantizar el normal desarrollo de las elecciones presidenciales del próximo domingo 21 de junio en todo el territorio nacional.








