El ambiente de violencia electoral crece. La campaña de Abelardo de la Espriella emitió un comunicado en el que cuenta que, a través de su “esquema de seguridad, fue recibida y puesta en conocimiento de las autoridades una amenaza directa y específica en contra del candidato y de las sedes oficiales del movimiento Defensores de la Patria en distintas ciudades del territorio nacional”.
En el documento, la campaña aseguró que el “10 de febrero de 2026 se recibió una llamada anónima en la que se advertía sobre una presunta escalada terrorista atribuida al ELN, señalando como objetivo al candidato presidencial y a sus instalaciones políticas. En dicha comunicación se mencionaron posibles acciones en Bogotá, Cali, Popayán, Medellín, Barrancabermeja, Bucaramanga, Neiva, Barranquilla y Cúcuta”.

Según la campaña, esta información ya está en manos de las autoridades. Pese a las amenazas, la campaña anunció que “el candidato presidencial Abelardo de la Espriella mantendrá su agenda pública. La intimidación criminal no condiciona el ejercicio democrático ni silencia la defensa de la institucionalidad. La violencia no reemplaza el debate ni detiene la voluntad ciudadana”.
En Arauca, fue incinerado un carro de la campaña de Abelardo de la Espriella. Líderes políticos rechazaron el ataque contra el candidato. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/2b7k9yc4BC
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 14, 2025
“Le anunciamos que está rotundamente prohibido seguir con esta campaña miserable. No respondemos por la vida de quienes estén al frente de esta operación. Tampoco por la vida de quienes estén firmándole al lacayo de los gringos”, le dijo un guerrillero a Juan Carlos Santamaría, defensor de derechos humanos y coordinador de la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella en ese departamento.

“Están siendo avisados de que están declarados como objetivo militar de parte de nuestra organización. Ya les quemamos un carro. La próxima vez no vivirá para contarlo”, agregó el guerrillero.
En otra oportunidad, Santamaría fue víctima de un acto de hostigamiento cuando miembros de un grupo armado lo hicieron bajar del carro y luego lo quemaron.
Según Santamaría, los hechos sucedieron en medio de la campaña de recolección de firmas que adelanta el candidato en todo el país. “Yo tenía un Spark y decidí vestirlo con la publicidad de la campaña. Habíamos estado recogiendo firmas normalmente por 20 días. Decidimos trasladarnos a otro municipio. Madrugamos para que no se viera tanto el carro. Y en uno de los pasos aparecieron unos tipos armados, en motos”, narró.
“Como el carro es bajito, se aprovecharon de que no podíamos avanzar mucho, nos encañonaron, nos hicieron bajar del carro, nos dijeron que teníamos que regresarnos, que no podíamos avanzar. Obvio, todo con peores palabras y mal portados. Nosotros, en medio de todo eso, estábamos agradecidos de que nos dieron la oportunidad de regresarnos”, agregó en su momento.
El ELN, en ese momento, negó la autoría de esos hechos.








