La campaña presidencial de Abelardo De La Espriella denunció que recibió una amenaza directa y específica atribuida al ELN, a través de una llamada anónima el 10 de febrero de 2026.
Según el comunicado, la amenaza señalaba como objetivo al candidato y a las sedes del movimiento Defensores de la Patria en varias ciudades del país, incluyendo Bogotá, Cali, Popayán, Medellín, Barrancabermeja, Bucaramanga, Neiva, Barranquilla y Cúcuta.
La información fue remitida de inmediato a la Seccional de Protección y Servicios Especiales, activando los protocolos de verificación, evaluación de riesgo y refuerzo de medidas de seguridad.
La campaña solicitó además el refuerzo integral del esquema de protección y la intervención urgente de los organismos de inteligencia del Estado para determinar la credibilidad, alcance y origen de la amenaza.









