El Clan del Golfo, también conocido como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), anunció públicamente la prohibición total a sus integrantes de participar o influir en actividades políticas relacionadas con las elecciones presidenciales previstas para el próximo 31 de mayo.
La decisión fue divulgada a través de un comunicado atribuido a la organización armada ilegal, considerada actualmente una de las estructuras criminales más grandes y con mayor presencia en varias regiones del país.
En el documento, el grupo armado aseguró que la directriz cobija a comandantes, cabecillas, integrantes de frentes y demás miembros de la organización, quienes no podrán respaldar candidaturas ni ejercer presión sobre las comunidades durante la jornada electoral.
“Queda expresamente prohibido participar en política, apoyar, patrocinar, coaccionar o incluso sugerir preferencia por algún candidato en particular”, señala el comunicado difundido este fin de semana.
Según el pronunciamiento, la medida busca evitar cualquier tipo de señalamiento sobre presuntas interferencias del grupo ilegal en el proceso democrático y, además, impedir vínculos directos o indirectos con campañas políticas.
El anuncio se conoce en medio de la preocupación de las autoridades por posibles riesgos de seguridad y presiones electorales en distintas zonas del país donde tienen presencia organizaciones armadas ilegales, especialmente en regiones del Caribe, Antioquia, Chocó, Córdoba y parte del Pacífico colombiano.
Precisamente, en las últimas horas se registraron combates entre tropas del Ejército Nacional y miembros del Clan del Golfo en el departamento del Chocó, enfrentamientos que dejaron dos militares muertos y aumentaron la tensión en esa región del país.
Hasta el momento, el Gobierno Nacional y las autoridades electorales no se han pronunciado oficialmente sobre la autenticidad o el alcance del comunicado emitido por el grupo armado.
Entretanto, organismos de seguridad mantienen monitoreo en varios territorios considerados de riesgo, ante la cercanía de las elecciones presidenciales y la posibilidad de alteraciones del orden público durante la jornada democrática.









