Continúa el debate entre el Colegio Médico Colombiano, la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (Ascofame) y el Gobierno nacional alrededor de la posibilidad de que los Médicos Integrales Comunitarios (MIC) de Venezuela ejerzan como profesionales de la salud en el territorio nacional, a pesar de que la mayoría son colombianos.
La principal preocupación radica ante la poca preparación práctica y teórica de estos médicos, a los cuales pretenden homologar sus títulos para que atiendan, principalmente, en las regiones donde los servicios de salud son limitados.
Según Stevenson Marulanda, presidente del Colegio Médico Colombiano, los MIC no podrían convalidar sus títulos en el territorio nacional, pues fue la misma Academia Nacional de Medicina Venezolana la que le explicó al Ministerio de Educación colombiano que las competencias de estos “no cumplen de ninguna manera con la formación que se exige” y están “por fuera del sistema educativo universitario” de dicho país.
De hecho, Marulanda expresó en entrevista con Blu Radio que estos médicos comunitarios se formaron con un programa académico “experimental” que no puede compararse con el sistema educativo profesional colombiano.
A ellos les alquilan unas casas grandes, los meten ahí y les pasan unos videos de fisiología, anatomía y biología, pero no tienen profesores venezolanos. Son unas tutorías online que les hacen, lejos de toda capacitación. (…) No hacen prácticas clínicas. Es un programa teórico.
Además, resaltó que las instituciones venezolanas como la Academia Nacional de Medicina, las facultades tradicionales, las sociedades científicas y la Federación Médica tampoco están de acuerdo con este programa.
“Los especialistas consultados en Venezuela han opinado que para el momento de su ingreso al internado rotatorio de posgrados, los médicos integrales comunitarios no contaban con competencias profesionales consideradas indispensables para el ejercicio profesional. Por ejemplo, no sabían realizar un examen físico completo o formular satisfactoriamente un diagnóstico clínico”, agregó Marulanda, quien citó a la Academia Nacional de Medicina de Venezuela.
Sin embargo, tanto el Colegio Médico Colombiano y la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina están dispuestos a participar en las mesas técnicas alrededor de esta propuesta para encontrar la solución adecuada y, además, debatir sobre la necesidad de talento humano en el sector de la salud del país.
“El interés y preocupación del senador Daza es legítima, el fin es noble: atender a las poblaciones periféricas y hacer atención primaria en salud. En Colombia tenemos ese problema todavía, es cierto, pero aunque coincidimos en los fines, los medios no son adecuados”, puntualizó Marulanda.









