Con fusil en las calles de Valledupar y la no tan exótica y más común escena pero igual de reprochable de un grupo de muchachos que conducían a exceso de velocidad y embriagados.
A pesar del impacto visual de los hechos (ver un hombre portando un arma larga por las calles), de la persecución cinematográfica de los dos vehículos, y de que presuntamente los jóvenes del Volkswagen estaban alicorados, la Policía no retuvo a ninguno de los protagonistas de este hecho bochornoso y se limitó a conducirlos a un CAI para darle unas amonestaciones menores (comparendos).
El iracundo hombre era el ganadero y comerciante, Julio César Yamín Berardinelli, quien pudo acreditar el permiso para portar este tipo de armas.




Con la excepción de los protagonistas del incidente, nadie sabía en realidad qué estaba pasando, los videos que fueron compartidos por las redes sociales (WhatsApp, Instagram, Twitter, Facebook, entre otras) dieron lugar a todo tipo de conjeturas: que se trataba de una pelea por cachos, que un hombre había perseguido a su mujer que estaba de parranda con otro, que, no, que era un papá que estaba buscando a la hija amanecía, en fin, la chismografía propia de la Costa que a cada hecho le agregan un mar de suposiciones, muchas veces sin asidero en la realidad.
Dudas como las siguientes, fueron explicadas por el ganadero luego que la policía le hiciera un comparendo:
¿Por qué Julio César Yamín Berardinelli tiene este tipo de armas que son de uso restrictivo de las Fuerzas Armadas de Colombia?
¿Era un arma de fuego convencional o una imitación como arma traumática de venta libre en el país?
¿Por qué la Policía no hizo prueba de alcoholemia a todos los partícipes del incidente, o, por lo menos, a los conductores de los vehículos?
Qué realmente había pasado.
En los videos se observa cuando Yamín sostiene una fuerte discusión en plena calle 7 carrera 12 con los ocupantes de un automóvil Volkswagen que al parecer le había cerrado el paso en la carrera 6.
Una mujer y un hombre se bajan del automóvil de color blanco para hablar con el ganadero que carga un arma de largo alcance, ante la mirada de varios curiosos.
Sobre este acto de intolerancia, testigos del hecho dieron otra versión que estaría relacionada con un acto de infidelidad.
Contaron que el hombre armado les gritaba a estas mismas personas con las que discutía que se arrodillaran, y que habría hecho varios disparos al aire, pero no está confirmado.
Horas más tarde, el propio ganadero grabó un video acompañado de dos integrantes de la fuerza pública en el que aclara los hechos.
Contó que saliendo de su casa, un vehículo con vidrios polarizados lo persiguió. “Se me atravesó, y como soy una persona que está amenazada, me bajé de mi carro para ver qué sucedía. Estos hechos hoy están circulando en los medios, pero en realidad soy una persona de bien. Le estoy haciendo entrega a las autoridades de esta arma, que es traumática, que tiene sus documentos. No tengo ningún antecedente y estoy aquí a disposición”, añadió.








