El movimiento ciudadano Defensores de la Patria denunció ante la opinión pública nacional e internacional los hechos ocurridos durante la madrugada de hoy en Caloto, Cauca, donde fueron retirados y quemados pasacalles y piezas de publicidad de la campaña presidencial de Abelardo De La Espriella.
Según el movimiento, estos actos de intimidación política no pueden ser normalizados ni tratados como hechos aislados. En plena recta final electoral, señalaron que la destrucción de propaganda de una campaña presidencial constituye una agresión directa contra la libertad política, la participación ciudadana y el derecho de los colombianos a expresar públicamente sus preferencias electorales.
Desde Defensores de la Patria rechazaron cualquier intento de señalar o estigmatizar comunidades. “El problema no es un pueblo, una etnia ni una región. El problema es la ausencia de garantías, el abandono institucional y la incapacidad del Gobierno Nacional para proteger el ejercicio democrático en territorios donde la intimidación pretende reemplazar el debate libre”, indicaron.
Asimismo, aseguraron que el Gobierno del presidente Gustavo Petro y el Ministerio de Defensa tienen la obligación constitucional de garantizar que todos los candidatos, movimientos, coordinadores, voluntarios y ciudadanos puedan participar en el proceso electoral sin amenazas, ataques ni miedo.
El movimiento afirmó que lo ocurrido en Caloto se suma a otros hechos de violencia, amenazas y agresiones contra integrantes de esta campaña en distintas regiones del país. “Ya asesinaron a dos coordinadores de Defensores de la Patria en el Meta. Han amenazado a líderes territoriales, vandalizado publicidad y ahora queman piezas de campaña en el Cauca”, señalaron.
Ante esta situación, exigieron a la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Defensa, la Policía Nacional y las autoridades electorales investigar de inmediato los hechos, identificar a los responsables y garantizar la protección de coordinadores, voluntarios y simpatizantes en el Cauca y el resto del país.
Finalmente, hicieron un llamado a la comunidad internacional, a las misiones de observación electoral y a los organismos defensores de derechos humanos para que mantengan la atención sobre el proceso electoral en Colombia.
“A quienes creen que quemando una valla, bajando un pasacalle o sembrando miedo van a detener esta causa, les respondemos con claridad: están equivocados. Cada ataque confirma que el pueblo despertó y que el país quiere votar libremente”, concluyó el comunicado.









