El embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, destacó como un “logro diplomático” la conversación telefónica sostenida entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, al considerar que el tono cordial del diálogo abre un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, marcadas en los últimos meses por tensiones derivadas de la crisis en Venezuela y el discurso intervencionista de Washington.
García-Peña subrayó que la llamada, que se extendió por casi una hora, permitió un intercambio directo entre ambos mandatarios, especialmente sobre el tema central de la lucha contra el narcotráfico, uno de los puntos más sensibles en la agenda entre Bogotá y Washington.
“Fue una conversación muy cordial. Siempre van a existir diferencias, pero lo importante es que se llevó a cabo un diálogo muy constructivo. El presidente Petro quedó muy satisfecho y también fue evidente que el presidente Trump valoró positivamente el intercambio”, afirmó el diplomático.
Durante la conversación, el presidente estadounidense invitó a Gustavo Petro a visitar la Casa Blanca, en una fecha aún por definir. Según García-Peña, este eventual encuentro será “un primer paso” dentro de un proceso más amplio de trabajo bilateral y representa una señal clara de que se reabren los canales de comunicación, tras periodos de alta tensión y especulación.

El embajador señaló que, aunque todavía es prematuro hablar de fechas, ya se han iniciado las gestiones logísticas luego de que Trump diera instrucciones a su secretario de Estado, Marco Rubio, para coordinar la visita presidencial a Washington.
García-Peña reveló además que este acercamiento fue el resultado de esfuerzos diplomáticos prolongados, incluidos intercambios de cartas enviadas por el presidente Petro y la mediación del senador republicano Rand Paul, quien facilitó el contacto telefónico entre ambos mandatarios.
El diálogo se produjo en un contexto complejo, marcado por el rechazo del Gobierno colombiano al operativo militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro, así como por las críticas previas de Trump hacia Petro, a quien en el pasado acusó de vínculos con el narcotráfico, señalamientos que el mandatario colombiano volvió a negar.
Trump, por su parte, calificó como un “gran honor” la conversación con Petro y expresó su disposición a reunirse próximamente con él en Washington, lo que fue interpretado por el Gobierno colombiano como una señal de distensión y apertura diplomática.









