La Fiscalía General de la Nación imputó este martes al excanciller Álvaro Leyva Durán por el delito de prevaricato por acción en concurso homogéneo, en el marco de la investigación por las decisiones adoptadas durante el proceso de licitación de pasaportes.
La diligencia se llevó a cabo en el Complejo Judicial de Paloquemao, donde Leyva, conectado de manera virtual, rechazó de forma categórica los señalamientos. “No acepto ninguno de los cargos, absolutamente no”, afirmó.
De acuerdo con el ente acusador, el excanciller habría incurrido en irregularidades al expedir tres resoluciones que declararon desierta la licitación, pese a que la firma Thomas Greg & Sons cumplía con los requisitos establecidos para continuar en el proceso.
La defensa de Leyva, representada por el abogado Roberto Badel, sostuvo que las decisiones tomadas en su momento no respondieron a arbitrariedades, sino a la intención de garantizar pluralidad de oferentes. “La Fiscalía pretende hacer creer que es caprichoso el señor Leyva… Lo que buscaba era la pluralidad de oferentes”, señaló.
Badel añadió que demostrarán que el excanciller actuó dentro del marco legal y sin motivaciones indebidas. “No se apartó de la ley, no fue arbitrario y no existe un solo hecho que evidencie corrupción”, puntualizó.
El proceso judicial continuará en las próximas semanas, mientras la Fiscalía avanza en la recolección de elementos que soporten la acusación.









