El senador electo y excandidato presidencial Iván Cepeda solicitó al presidente electo, Abelardo de la Espriella, desistir de cualquier eventual intención de promover la extradición del presidente saliente, Gustavo Petro, y reiteró que podría convocar jornadas de desobediencia civil pacífica si, según afirmó, no existen garantías democráticas.
El excandidato presidencial Iván Cepeda revivió una vez más la polémica por la nacionalidad del presidente electo, Abelardo De La Espriella, habló de su estrecha relación con Estados Unidos, preguntó si es agente o colaborador de la DEA y habló de desobediencia civil pacífica entre sus más de 12 millones de electores.
“Abelardo De La Espriella tiene ciudadanía estadounidense, para obtenerla prestó juramento de nacionalización en ese país, lo cual trae compromisos y obligaciones que se hacen incompatibles con el ejercicio de la función y la condición presidencial en Colombia”, dijo una vez más Cepeda.

Afirmó que el juramento de ciudadanía en Estados Unidos establece una lealtad exclusiva al orden constitucional de ese país cuando exista un conflicto con otros órdenes constitucionales. “Es decir, ante cualquier conflicto entre la soberanía de este país y la estadounidense, De La Espriella tendría que tomar partido por esta última”, precisó.
“Es de conocimiento público que entre 2013 y 2019, Abelardo fue abogado y asesor legal de Álex Saab, acusado por lavado de activos en Estados Unidos. El propio De La Espriella ha reconocido esa representación, ha dicho que los honorarios recibidos fueron legales y que su actuación fue estrictamente jurídica”, indicó Cepeda.

No obstante —añadió Cepeda— “hay hechos que ponen en serias dudas esas afirmaciones. Hace unos días, 11 congresistas demócratas de Estados Unidos en una comunicación al fiscal general de ese país y al secretario del Tesoro estadounidense, denunciaron que existe evidencia de que transacciones bancarias e inmobiliarias financiadas por Álex Saab podrían beneficiar a De La Espriella. Y que es posible que los activos que el abogado posee en Estados Unidos hayan sido adquiridos ilegalmente”.
De otro lado, Cepeda afirmó que “Abelardo De La Espriella ha sostenido un estrecho vínculo con el paramilitar Jorge Luis Hernandez Villazón, alias Boliche, informante de las agencias federales de Estados Unidos. A él lo capturaron el año pasado porque, según el FBI, venía cobrando sumas astronómicas a delincuentes proponiéndoles beneficios jurídicas que no podía ofrecerles”.
En la conferencia de prensa, Cepeda fue más allá y dijo que las autoridades estadonidenses deben aclarar si el presidente electo de Colombia “ha sido o es agente o colaborador de la DEA, la CIA o cualquier otra agencia de seguridad de Estados Unidos. Esa condición pondría en tela de juicio su idoneidad para ser jefe de Estado colombiano”.
A su juicio, “no se puede ser colaborador de la DEA y jefe de Estado en Colombia”.

Destacó que algunas situaciones de De La Espriella ilustran desde ya su planteamiento. “Gracias a la gestión del presidente electo, en un acto de clara persecución política, ha sido arrestado el creador de contenido, Beto Coral, quien hoy ostenta la condición de preso político en Estados Unidos”, dijo.
Recordó que en la campaña presidencial el Tigre envió a EE. UU. decenas de nombres para que sean investigados por las autoridades de ese país, “burlando la ley y los tribunales colombianos en la potestad de investigar y juzgar a compatriotas que considera sus enemigos”. Y pidió un pronunciamiento claro y contundente de las cortes en Colombia.
“Las autoridades judiciales de EE. UU. deben explicar si es cierto que dos fiscales del distrito de Brooklin y Nueva York investigan actualmente al presidente Gustavo Petro. De La Espriella ha dicho que quiere extraditar a nuestro jefe de Estado”, manifestó.

Anunció que mientras estas situaciones no se aclaren totalmente y sin que De La Espriella renuncie a su condición de ciudadano estadounidense, “no debería posesionarse como presidente”. Y de hacerlo, “su posesión estará viciada de ser ilegal e ilegítima”.
Pidió cesar toda persecución contra Gustavo Petro y desistir de cualquier intención de extraditarlo. “Si estas condiciones no se cumplen, como líder de la oposición no me prestaré a esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobedicencia civil pacífica que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional”.
Y llamó a sus electores a que hagan lo propio: “Si no se cumple lo que enuncio, les pido que desconozcan pacíficamente cualquier orden, disposición o mandato de alguien que no responde a la condición de guardían y garante de nuestra Constitución”.









