A once días de las elecciones oficiales, el próximo 20 de agosto, sicarios acabaron con la vida de uno de los candidatos mayor opcionados a llegar a la presidencia de Ecuador: el exdiputado Fernando Villavicencio Valencia, de 59 años.
Además de enfrentarse a las mafias del narcotráfico que azotan a esa país, Villavicencio venía denunciando los tentáculos del llamado correismo con personajes oscuros, presos en Estados Unidos o investigados y Colombia tuvo un capítulo clave.
Hace una semana señaló con nombre propio a la candidata a asambleísta por el movimiento afín al expresidente Rafael Correa, Revolución Ciudadana de Ecuador, Raisa Vulgarín.
Esta persona es la pareja de Camilo Burgos, primo de Nicolás Petro, quien salió mencionada en el tema de los movimientos de dinero ilegal que recibió el hijo mayor del presidente Gustavo Petro.
La candidata salió a desmentir cualquier nexo con actividades ilícitas. A través de un comunicado en su cuenta de Twitter, Vulgarin señaló el pasado 2 de agosto: “No tengo nada que ocultar”.
Tal como lo hacía en la política ecuatoriana, Villavicencio también denunció a personajes de la política colombiana.
En similar sentido se pronunció en su momento la senadora del Pacto Histórico Piedad Córdoba, cuando Villavicencio denunció vuelos y transacciones que la vinculan con el barranquillero Álex Saab, preso en Estados Unidos y señalado testaferro de Nicolás Maduro.
Según registros del aeropuerto Mariscal Sucre, de Quito, revelados en 2021 por el entonces diputado ecuatoriano Fernando Villavicencio, una aeronave de matrícula N72LJ movilizó a la senadora Piedad Córdoba, en 2013, junto con uno de sus hijos y Álex Saab, preso en Estados Unidos.
Esa aeronave aparece de un entramado empresas que terminaron llevando a la cárcel a la empresaria Debra Lynn Mercer-Erwin, con nexos con la mafia.
Villavicencio también habló de millonarias transacciones que socios y empresas ligadas a Saab hicieron desde Ecuador aprovechando ventajas económicas del gobierno de Correa.
El entonces diputado señaló que Saab y su entorno accedieron a al menos 2.697 millones de dólares de las reservas de Ecuador. El entramado de corrupción y lavado de dinero incluía a Álvaro Pulido, socio de Saab ahora preso por el saqueo a PDVSA.
La senadora Córdoba rechazó en su momento los señalamientos que, además, también mencionaban a las Farc.









