El neurocirujano Marco García, quien recibió y estabilizó al senador Miguel Uribe Turbay en un centro médico de Fontibón tras el atentado del pasado 7 de junio, reveló detalles del estado crítico en el que llegó el político y del trabajo médico que permitió mantenerlo con vida.
Uribe Turbay fue atacado mientras ofrecía un discurso en el parque El Golfito, en el barrio Modelia, por un menor de edad que accionó un arma de fuego en su contra. Recibió disparos en la cabeza y el muslo, y fue trasladado de urgencia al hospital Medicentro.
“Llegó con una pérdida de la consciencia severa”, relató el doctor García al programa Los Informantes de Caracol Televisión. Al llegar, el senador había perdido una gran cantidad de sangre y apenas podía respirar. “Le colocamos un tubo para asegurar el suministro de oxígeno al cerebro y luego iniciamos maniobras para controlar el sangrado”.
El neurocirujano señaló que una bala ingresó por la parte posterior de la cabeza, fracturó el cráneo y dejó esquirlas en una zona crítica del cerebro, comprometiendo un vaso sanguíneo vital. “No había orificio de salida y sabíamos que algo delicado íbamos a encontrar”, explicó.
Una vez estabilizado, Uribe fue trasladado a la Fundación Santa Fe, donde continuó su atención. Según García, la presencia de la esposa del congresista, María Claudia Tarazona, fue determinante. “Ella le hablaba, le decía que su hijo lo esperaba en casa. Yo también le hablé: le dije que ya trabajó por Colombia, que este país necesita a cada ciudadano”, concluyó el médico.
El estado de salud del senador sigue siendo reservado, mientras continúa su recuperación tras el ataque.









