El presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, adelantó recientemente una reunión de trabajo con su homólogo chileno Gabriel Boric, en el marco de un encuentro en el que ambos mandatarios abordaron diversos temas relacionados con la paz, la migración, las energías renovables, los Derechos Humanos y la política antidrogas.
Durante el encuentro que tuvo lugar en Santiago de Chile y que se dio en el marco de los 200 años de relaciones entre ambos países, uno de los primeros temas abordados fue el de la paz.
En ese sentido los mandatarios manifestaron su satisfacción por el papel de Chile como garante de la mesa de diálogo del Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional ELN, y por su apoyo en la consolidación del Acuerdo de Paz de 2016.
En materia de migración, tanto Petro como Boric se comprometieron a continuar la negociación de un instrumento bilateral para el efectivo traslado de personas condenadas para que sea suscrito durante el 2023 entre los Ministerios de Justicia de ambos países.
De igual forma, acordaron celebrar la IV Reunión de la Comisión de Asuntos Consulares y Migratorios durante octubre de 2023, en Santiago, y destacaron la importancia de esta instancia como espacio bilateral especializado en materia de gestión migratoria y cooperación conjunta.
Sobre lo relacionado a energías renovables, reafirmaron la voluntad de fomentar la cooperación energética entre ambos países, con miras en avanzar en la aceleración de la Transición Energética Justa, mediante el desarrollo e incorporación de las energías renovables en las matrices energéticas, en particular el hidrógeno verde, con el objeto de poder compartir experiencias y avances de ambos países en la materia.
Sumado a ello, manifestaron su compromiso con los Sistemas Universal e Interamericano de protección de los Derechos Humanos. En esa línea, en el ámbito regional, se comprometieron a trabajar conjuntamente en vista de avanzar en el proceso de mejoramiento del trabajo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, coordinando con diversos actores y representantes de víctimas a efectos de avanzar en transparencia, eficiencia y respeto a los Derechos Humanos.
Así mismo, coincidieron en la necesidad de replantear la lucha contra las drogas y “reconocieron que el paradigma tradicional del abordaje del problema mundial de las drogas y las estrategias de prevención, tratamiento e integración social han sido insuficientes para enfrentar este fenómeno”, por ello advirtieron que es necesario abordar el fenómeno con un enfoque integral, multidisciplinario y equilibrado.








