Desde este 1 de mayo de 2026, el precio del galón de gasolina corriente en Colombia registró un incremento de $400, una medida confirmada por el Gobierno Nacional como parte de su estrategia para reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Combustibles.
Con este ajuste, el promedio nacional en 13 ciudades pasó de $15.449 a $15.849 por galón, marcando un nuevo golpe al bolsillo de los colombianos.
Entre las ciudades con los precios más altos se encuentra Villavicencio, donde el galón alcanzó los $16.391. Le siguen Cali con $16.300 y Bogotá con $16.291. En Medellín, el combustible subió a $16.211. Otras capitales como Manizales, Pereira e Ibagué también superan la barrera de los $16.200.
En contraste, Pasto y Cúcuta continúan con los precios más bajos del país, ubicándose en $13.887 y $14.265, respectivamente, debido a condiciones logísticas y su cercanía con zonas de frontera.
Golpe directo al bolsillo
El incremento tiene un efecto inmediato en la economía de los hogares. Para quienes dependen del vehículo particular, el costo de movilizarse aumenta significativamente, afectando actividades diarias como ir al trabajo, estudiar o realizar diligencias.
Además, el alza impacta al transporte público y de carga. Con mayores costos operativos, es probable que se generen aumentos en las tarifas de pasajes y en el precio de productos básicos, lo que termina trasladándose al consumidor final.
Ajuste necesario, pero impopular
Desde el Gobierno se ha explicado que este aumento hace parte de un plan gradual para sanear las finanzas del fondo de combustibles, el cual acumuló un déficit considerable tras años de mantener precios artificialmente bajos.
No obstante, el ajuste llega en un contexto complejo para muchas familias, cuyos ingresos no han crecido al mismo ritmo que el costo de vida.
Recomendaciones para mitigar el impacto
Expertos sugieren adoptar medidas para reducir el gasto en combustible, como planificar los desplazamientos, compartir el vehículo, mantener el carro en buen estado y optar por el transporte público cuando sea posible.
También recomiendan buscar rutas más eficientes para disminuir el consumo y optimizar el uso del combustible.
Lo que viene
El comportamiento de los precios seguirá dependiendo de factores externos como el valor internacional del petróleo y la tasa de cambio. Por ello, no se descartan nuevos ajustes en los próximos meses.
Ante este panorama, la recomendación es clara: mantenerse informado y adaptar los hábitos de movilidad para enfrentar un escenario de combustibles cada vez más costosos en el país.









