El dolor y la impotencia marcan a una familia barranquillera tras la muerte de Andrés Felipe Sandoval, un joven de 19 años que fue víctima colateral de un ataque armado contra una vivienda en el barrio Las Malvinas, en el suroccidente de la ciudad.
Con la voz entrecortada, su padre relató cómo su hijo, quien cursaba el último año en el Colegio Bolivariano, perdió la vida en circunstancias que hoy son materia de investigación.
“Mi muchacho era una muy buena persona, soñador, no se metía con nadie”, expresó el hombre, visiblemente afectado.
Según el testimonio recogido por la familia, Andrés acababa de salir del colegio y acompañaba a dos compañeras hacia sus casas cuando se produjo el atentado. Sujetos que se movilizaban en motocicleta habrían llegado hasta una vivienda, lanzado un panfleto y, al huir, dispararon contra el inmueble.
En ese momento, el joven pasaba por el lugar y fue alcanzado por los disparos.
El ataque, que inicialmente se creyó había ocurrido en el barrio Evaristo Sourdís, finalmente fue ubicado en el sector de Las Malvinas.
Andrés Felipe era el cuarto de cinco hermanos y tenía planes de graduarse como bachiller a finales de este año. Entre sus sueños estaba ingresar a la Armada Nacional y construir un mejor futuro.
Su padre hizo un llamado urgente a las autoridades para que el crimen no quede en la impunidad.
“No solo acabaron con la vida de mi hijo, acabaron con toda una familia”, expresó.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los móviles del ataque y dar con los responsables de este hecho que enluta a una familia y vuelve a encender las alarmas por la violencia en la ciudad.









