El eje financiero de la transición presidencial se traslada a la capital del Atlántico.
El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, confirmó que la vicepresidenta del Grupo Banco Mundial, Susana Cordeiro Guerra, viajará en los próximos días a Barranquilla para sostener un encuentro de alto nivel con el mandatario electo, Abelardo De La Espriella.
Avanza la hoja de ruta con la banca multilateral
El anuncio se produce tras el viaje de una delegación técnica a los Estados Unidos encabezada por Restrepo, quien lideró mesas de trabajo clave con los principales organismos multilaterales, incluyendo el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Organismo Multilateral de Garantías de Inversión (MIGA).
De acuerdo con el vicepresidente electo, las conversaciones en territorio estadounidense permitieron estructurar un esquema de respaldo financiero enfocado en tres grandes pilares:
Recursos públicos: Inyección de capital directo para el presupuesto estatal.
Sector privado: Financiamiento estructurado para dinamizar las iniciativas empresariales.
Garantías: Modelos de respaldo que mejoren las condiciones crediticias del país.
Sectores estratégicos: El nuevo gobierno ha identificado que los portafolios de inversión y cooperación se concentrarán con prioridad en las áreas de energía, infraestructura, agroindustria e industria.
Respaldo internacional y ajuste fiscal
Restrepo enfatizó que el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, manifestó un compromiso incondicional con Colombia, orientando una parte sustancial de las ayudas hacia el sector campesino, los jóvenes y los emprendedores locales.
Por otra parte, la agenda de empalme internacional incluyó reuniones con la cúpula del FMI, específicamente con su directora gerente, Kristalina Georgieva, y el subdirector gerente, Nigel Clarke. Con este organismo, el equipo del presidente electo busca trazar estrategias para sanear el diagnóstico de las finanzas públicas, estabilizar la macroeconomía y enviar un mensaje de certidumbre que restablezca la confianza de los inversionistas y los mercados internacionales.









