Por: Yasher Bolívar Pérez
Caimanes de Barranquilla dejó escapar un juego clave en casa y volvió a caer frente a Vaqueros de Montería, esta vez por 7-4, en una noche complicada en el estadio Édgar Rentería. El partido parecía encaminado a un cierre parejo, pero la novena monteriana fue más certera en el momento decisivo y aprovechó errores y sacrificios para marcar tres carreras en la novena entrada, un golpe duro para los barranquilleros en plena recta final de la fase regular.
El encuentro fue cambiante y disputado. Caimanes arrancó mejor y tomó ventaja temprano, pero Vaqueros respondió con paciencia y oportunismo hasta darle la vuelta al marcador. Aunque los locales lograron igualar el juego en el séptimo episodio y mantuvieron la esperanza viva, fallas defensivas y decisiones costosas terminaron inclinando la balanza. La expulsión del mánager Jaime Del Valle y varias jugadas apretadas reflejaron la tensión de un duelo que se jugó con aroma de playoff.
Con esta derrota, Caimanes sigue como líder, pero ya siente la presión. Vaqueros se mantiene en la pelea y Tigres, que ganó en Sincelejo, recortó distancias y amenaza seriamente la posición de privilegio de los barranquilleros. El cierre de la serie este miércoles será más que un simple partido: será una prueba de carácter para Caimanes, que necesita reaccionar para no comprometer su camino rumbo a la postemporada.









