Por: Yasher Bolívar Pérez
Kevin Durant fue protagonista de la noche al castigar a su antiguo equipo con un triple casi sobre la bocina que le dio a los Houston Rockets una victoria de carácter ante los Phoenix Suns. En un cierre tenso, Houston supo cerrar el partido con defensa y sangre fría, mientras ‘KD’ asumió la responsabilidad en el momento clave para firmar una actuación completa que reafirmó su peso como líder en los instantes decisivos.
La otra cara de la jornada estuvo en Oklahoma City, donde los Thunder encendieron las alarmas tras sufrir su derrota más abultada de la temporada frente a los Charlotte Hornets. El equipo, que había dominado gran parte del curso, empieza a mostrar fisuras inesperadas, con caídas consecutivas en casa que contrastan con su arranque arrollador y siembran dudas de cara a la segunda mitad de la campaña.
En el Este, Detroit envió un mensaje contundente al aplastar a los New York Knicks y afianzarse en lo más alto de la conferencia. Liderados por un inspirado Cade Cunningham, los Pistons impusieron su ritmo desde la defensa y confirmaron que su crecimiento ya no es promesa, sino una realidad que los perfila como uno de los equipos más sólidos y serios de la temporada.









