Por: Yasher Bolívar Pérez
La Copa Libertadores entra en territorio decisivo para Junior de Barranquilla, que este jueves enfrentará a Cerro Porteño en Cartagena con la obligación absoluta de ganar para mantenerse con opciones de clasificación. Después de un arranque irregular en el Grupo F, el equipo rojiblanco llega al compromiso sin margen para especular: el empate sirve de poco y una derrota podría dejarlo incluso comprometido en la pelea por el cupo a la Copa Sudamericana.
El conjunto dirigido por Alfredo Arias apenas suma un punto tras igualar ante Palmeiras y caer frente a Cerro y Sporting Cristal, panorama que lo obliga a recuperar la intensidad y contundencia mostradas en sus mejores momentos del semestre. El técnico uruguayo ha insistido en que el enfoque total está puesto en este duelo, pese a la cercanía de la serie de cuartos de final de la Liga colombiana contra Once Caldas. En esa misma línea, jugadores como Carlos Bacca y Daniel Rivera reconocieron que el equipo necesita mostrar carácter y una versión mucho más competitiva si quiere seguir con vida en el torneo continental.
Para este compromiso, Junior apostaría por una formación más ofensiva y menos conservadora en defensa, buscando aprovechar el buen momento de Luis Fernando Muriel y la recuperación futbolística de Guillermo Paiva, quien volvió al gol recientemente. El reto, más allá del rival paraguayo, será demostrar regularidad y responder en una noche donde la presión será inevitable. En el estadio Jaime Morón no solo estará en juego una victoria; también se pondrá a prueba la capacidad del equipo para reaccionar cuando el camino empieza a cerrarse.








