Por: Yasher Bolívar Pérez
Liam Rosenior se convirtió en el nuevo entrenador del Chelsea tras la sorpresiva salida de Enzo Maresca, una decisión que tomó por sorpresa a buena parte del entorno ‘blue’. Con 41 años y un perfil lejos de los grandes focos mediáticos, el técnico inglés llega a Stamford Bridge procedente del Racing de Estrasburgo, club con el que dejó una grata impresión en Francia y que, curiosamente, pertenece al mismo grupo empresarial que controla al Chelsea.
Rosenior se hizo notar por su enfoque moderno y su capacidad para competir sin grandes estrellas. En el Estrasburgo logró clasificar a competiciones europeas y construir un equipo sólido, intenso y ordenado, características que llamaron la atención de la directiva londinense. Antes de dar el salto a la élite, había iniciado su camino como entrenador en Inglaterra, primero como asistente y luego como técnico principal, siempre destacándose por su liderazgo cercano y su apuesta por el juego colectivo.
Ahora, el desafío es mayúsculo. Rosenior se convierte en el sexto entrenador del Chelsea en menos de cuatro años y asume la presión de un club que exige resultados inmediatos. Su debut será casi sin margen de adaptación, con compromisos clave en la Premier League y la FA Cup, en un escenario donde deberá demostrar que su propuesta, forjada lejos de los grandes reflectores, puede sostenerse en uno de los banquillos más exigentes del fútbol europeo.









